“Elemento de izquierdas, peligrosísimo y despreciable”

Miguel Hernández

TEREIXA CONSTENLA – Madrid – 07/07/2010

En el consejo de guerra puesto en marcha en Orihuela contra Miguel Hernández en septiembre de 1939 -desconocido hasta hace un mes y a cuyas actas ha tenido acceso EL PAÍS- hay un informe conciso, mecanografiado, que enumera todos los delitos que llevaron a condenar al poeta: “Elemento de izquierdas, afiliado al partido comunista, comisario de brigada, de la de El Campesino, ha hecho mucha propaganda roja en periódicos y folletos, fue a Rusia comisionado por el Gobierno rojo. Fue uno de los que arengó a las tropas rojas en el asalto al santuario de la Virgen de la Cabeza”.Se redactó en Orihuela el 4 de diciembre de 1939. Lo firma el entonces alcalde de la ciudad, en respuesta a la petición de informes “de conducta social y política” realizada por el juzgado que se encarga de la auditoría de guerra número 4.487.Contra el poeta también declara el delegado del servicio de información e investigación de Falange en Orihuela, que escribe el 7 de diciembre de 1939: “Es un elemento peligrosísimo y despreciable por todos los buenos españoles”. Tanto él como los testigos Hermenegildo Riquelme y Luis Tormo, que declaran el 12 y 13 de diciembre de 1939 en el juzgado, reiteran su “ideología izquierdista”. “Al regreso de Rusia escribía en los frentes artículos hablando de las delicias del paraíso soviético”, manifestó Riquelme. “Tomó parte en el asalto al santuario de la Virgen de la Cabeza y trajo objetos del santuario”, informó al juez Luis Tormo.

El sumarísimo iniciado en Orihuela contra el poeta no culminó en una sentencia. La razón es inapelable: Miguel Hernández falleció el 28 de marzo de 1942 en la “prisión reformatorio de adultos” de Alicante, lo que forzó el sobreseimiento de la causa número 4.487.

Una causa, por otra parte, redundante, ya que el escritor ya había sido sentenciado en Madrid el 18 de enero de 1940 por un consejo de guerra, que lo encontró culpable de un delito de “adhesión a la rebelión”, a pesar de contar con algunos informes favorables, como el del falangista Juan Bellod Salmerón o el del alférez Diego Romero Pérez (“lo considero persona de garantía y orden”, le describe). En ese consejo de guerra le condenaron a muerte, aunque finalmente Franco ordenó en junio de 1940 conmutarla por “la de inferior en grado”, según consta en el sumario judicial, depositado en el Archivo Histórico de Defensa, que ha digitalizado los dos sumarísimos que se instruyeron contra el poeta.

Enrique Cerdán Tato, escritor y periodista que ha buceado en la biografía de Miguel Hernández, descubrió la existencia del segundo proceso contra él (el número 4.487) en mayo. “Se conocía el sumarísimo 21.001, pero no el abierto en Orihuela que contiene novedades”, sostiene. El poeta admite por vez primera que se afilió al partido comunista en 1936 y que cree que ha sido excarcelado en Madrid gracias a las presiones de Rafael Sánchez Mazas (protagonista de Soldados de Salamina y padre del escritor Rafael Sánchez Ferlosio) y José María Cossío, entre otros.

© EDICIONES EL PAÍS S.L.

Anuncios
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: