Kevin McCarthy, héroe del terror en blanco y negro

La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)

JORDI MINGUELL 14/09/2010

Kevin McCarthy. Puede que su nombre no le diga absolutamente nada, pero si es usted amante del cine de terror clásico seguro que le suena una de sus frases más famosas: “¡No son humanos! ¡Ya están aquí! ¡Usted es el siguiente!”. Se trata de una escena de La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), de Don Siegel, la película que le brindó un hueco en la historia del cine gracias a unos extraterrestres que poseían el cuerpo de los habitantes de una modélica localidad de California mientras estos dormían, y que ha sido citada y reinterpretada en innumerables ocasiones por amantes del horror en blanco y negro. Kevin McCarthy murió el 11 de septiembre a los 96 años por causas naturales. Había nacido en 1914 en Seattle.

En un pueblo cualquiera con atmósfera de american way of life, un joven doctor (Kevin McCarthy) y una bella divorciada (Dana Wynter) se dan cuenta de que sus habitantes son abducidos por unos extraterrestres que terminan por controlar su voluntad. Esta es la premisa de La invasión de los ladrones de cuerpos, con la que Siegel firmó una de las metáforas más brutales y paranoicas sobre la era del macartismo, en la que el miedo al comunismo se travestía en seres venidos de otro planeta. Aunque Kevin McCarthy no lo tenía tan claro: “Creí que se trataba de la embestida de un tipo de vida en el que las corporaciones decidían cómo tenías que vivir, lo que tenías que hacer y cómo te tenías que comportar”, llegó a decir a un periódico estadounidense en 1997. Una interpretación más cercana al subtexto de los remakes que ha generado este clásico: el de 1978 por Philip Kaufman, el de 1993 por Abel Ferrara y, más recientemente, el de 2007, con Nicole Kidman

La invasión de los ladrones de cuerpos es una película considerada por la crítica como entre las 10 mejores de la historia del cine de terror y cuya resonancia ensombreció la carrera de este prolífico actor. Años antes de su encuentro en la tercera fase, en 1951, fue nominado al Oscar como Mejor Actor de Reparto por su interpretación del hijo de Willy Loman en la adaptación al cine de Muerte de un viajante, de Arthur Miller.

En 1966, llegó a compartir cartel con Marilyn Monroe en Vidas Rebeldes, de John Huston. Éxitos que no volvió a repetir pero que le permitieron dedicarse a la actuación durante toda su vida para participar en series de televisión, obras de teatro en Broadway y también protagonizar un gran número de películas de serie B, entre las que cabe resaltar Piraña (1978) o la adaptación al cine de la serie La Dimensión Desconocida (1983).

© EDICIONES EL PAÍS S.L.

Anuncios
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: