El origen de Venecia como postal

Entrada al Gran Canal, vista Este, junto a la basílica Santa Maria della Salute, pintado por Canaletto en 1744.

Entrada al Gran Canal, vista Este, junto a la basílica Santa Maria della Salute, pintado por Canaletto en 1744.

CONXA RODRÍGUEZ Londres 13/10/2010

El pintor italiano Giovani Antonio Canal (1697-1768), conocido como Canaletto, se mosqueaba con facilidad con sus colegas contemporáneos. Quería ser el mejor y el más cotizado, y lo consiguió. El pique artístico y personal que protagonizó con algunos de sus rivales es ahora el hilo conductor de una exposición que reúne 55 obras de arte en la National Gallery de Londres. La muestra viajará después, en febrero del 2011, a la National Gallery of Art de Washington.

Canaletto aprendió a pintar en Venecia escenas teatrales con su padre; le quedó para siempre el sentido del lienzo como un escenario en el que se desarrolla alguna actividad y en el que ocurren cosas. En su caso, fue maestro también de las escenas arquitectónicas y de las perspectivas para paisajes urbanos entre cielos y canales o calles.

Dawson Carr, comisario de la exposición Venice: Canaletto and his rivals (Venecia: Canaletto y sus rivales) cuenta que “los venecianos no compraban las obras de Canaletto porque ya veían Venecia tal como era cuando salían a la calle, así que él encontró un mercado fuera de Venecia para sus cuadros. Los ingleses, a través deJoseph Smith, que después sería cónsul en Italia, eran los clientes más fervorosos del pintor. Este se fue primero a Roma y después viajó hasta Inglaterra a sondear de cerca el mercado en el que gustaban sus trabajos”.

La visita que hizo Canaletto a Roma en el año 1719 tuvo repercusión inmediata en su forma de pintar, porque a partir de la década de 1720 sale el sol en las imágenes que produce. Los edificios están parcialmente iluminados y profundiza en los claros y oscuros de sus paisajes.

La exposición abre con la primera imagen artística que se conoce de Venecia, pintada, precisamente en 1697, el año que nació Canaletto, por el artista formado en Holanda Gaspar van Wittel o Gaspare Vanvitelli (1652-1736), precursor de las vistas panorámicas italianas y rival sin comerlo ni beberlo de Canaletto. Este cuadro procede del Museo del Prado español y es uno de los muchos préstamos que se han hecho para la exposición.

La disputa por los clientes

A pesar de que la National Gallery dispone de una colección de 17 Canalettos sólo ha incluido tres de los suyos en la muestra. La reina Isabel II ha prestado cuatro lienzos. Una docena proceden de colecciones privadas anónimas. El museo Thyssen-Bornemisza de Madrid ha cedido para la ocasión La plaza de San Marco, hacia el este, de 1723, una de las imágenes primerizas del pintor cuando era un artista suave en el trazo y en los colores.

El primer gran rival de Canaletto, a cuyo duelo artístico se dedica una de las grandes, fue Michele Marieschi, el cual pintaba a mayor velocidad que Canaletto y se disputaban los clientes. “Los dos manipulan el panorama porque colocan las basílicas y las plazas a su conveniencia; ambos pintaban para vender como quien vende estampas de la ciudad”, explica el comisario de la muestra.

Bernardo Belloto, sobrino de Canaletto, aprendió el oficio de este último y en lugar de ser rival se convirtió en el protegido de su tío.Así y todo competían entre los dos sobre quién hacía las escenas más espectaculares del Gran Canal visto de una determinada posición.

El mosqueo del artista veneciano con sus rivales queda plasmado en dos cuadros de grandes dimensiones, pintados con 20 años de diferencia en la sala dedicada a Fiestas y Ceremonias. Uno es Llegada del embajador británico al Palacio Doge en 1707, pintado por Luca Carlevajis. Una escena majestuosa de vista arquitectónica, personajes y un sinfín de detalles sobre la visita del diplomático a Venecia. En 1726, Canaletto reaccionó contra Luca con Llegada del embajador francés al Palacio Doge en 1726, otra escena parecida en grandiosidad, pomposidad, detalle y luminosidad. Canaletto no olvidaba.

Otro de sus grandes rivales fue Francesco Guardi (1712-1793), quien empezó copiando al maestro de las postales, pero se hizo su propio estilo y lugar en la historia del arte veneciano. En el siglo XIX, Guardi fue valorado y admirado como uno de los grandes. Para el político británico Sir BrookBridger, Guardi pintó El canal Giudecca, una imagen en el que la arquitectura pasa a ser secundaria para captar el ambiente que genera el cielo y el agua del canal.La pintura es propiedad de Tita Cervera, quien la ha prestado también para la exposición que se abre hoy y que podrá visitarse hasta el 16 de enero del 2011.

© Diario Público.

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  1. Es cierto que Canaletto manipulaba la perspectiva a su antojo. Creaba escenarios “a la italiana”,con mucha profundidad, para producir el efecto deseado, un planteamiento muy moderno a mi manera de ver. En cuanto a la luz siempre me ha parecido surrealista. Quizá no sea objetiva,adoro Canaletto.
    Un abrazo,

    • Hola Anne. Hubo otro “Canaletto”: Bernardo Bellotto. El “nuestro”, Giovanni Antonio Canal empezó haciendo escenografías para la ópera en Roma y pintó Venecia como un paisaje para la ensoñación de los viajeros.
      Eso si que es moderno.
      Comparto contigo el placer enorme de contemplar sus cuadros.
      Un abrazo. Gracias, Anne.

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