Archive for the ‘ Diseño ’ Category

La libido del puente y la pasarela

Salginatobel Bridge

El puente de Salginatobel en Suiza de Rober Maillart en 1930

VICENTE VERDÚ 21/10/2010

“El puente no solo conecta orillas que ya están allí. Las orillas emergen como orillas solo cuando el puente cruza la corriente”. Esta sentencia de Heidegger podría ser el emblema de todo el libro de Javier Manterola sobre la estética de la ingeniería en presas o puentes que están cambiando la vida del mundo, y su vista también.

Javier Manterola, el ingeniero español que más puentes significativos ha diseñado en las últimas décadas, ha publicado La obra de ingeniería como obra de arte (Laetoli / F. Arquitectura y Sociedad) y con él se abren los ojos al automovilista o al viajero del AVE para degustar las gigantescas construcciones civiles de los últimos tiempos. ¿Un atentado contra la naturaleza?

Lo más atractivo de este libro ilustrado viene a ser la comprobación del excitante efecto que una buena construcción humana inculca en su entorno. Puentes o presas abovedadas como impensadas esculturas encajadas amorosamente en el lugar idóneo. Ondulaciones y curvaturas de hormigón y acero en las que se percibe tanto la libido del lápiz como la habilidad del cerebro y a una escala que deja pequeño al land art y hasta lo descalifica. Sigue leyendo

Sin novedad desde el Renacimiento

 

JORGE WAGENSBERG 07/10/2010

Físico y museógrafo, y acaba de publicar Las raíces triviales de lo fundamental (Tusquets).

Se puede hablar del lenguaje de la ciencia, de la tecnología, de la música, de la escultura, de la museografía… aunque ninguno de estos lenguajes es, por cierto, la particular jerga con la que se entienden científicos, músicos, escultores o museógrafos… Es la idea de Walter Benjamin. Hay lenguajes que viven dentro de otros: dentro del lenguaje de la música se puede hablar del lenguaje romántico o del barroco y, dentro del lenguaje barroco se puede hablar del lenguaje de Bach o del de Pergolesi… Un mirlo distingue otro mirlo de cualquier otro pájaro por su lenguaje, pero tampoco se le escapa que tal otro mirlo tiene un acento que “no es de por aquí”… Un museo que opta por la pieza original como la palabra museográfica emplea un lenguaje muy diferente a otro que se entrega a la réplica o al lenguaje propio de los multimedia.

Los lenguajes, con sus palabras y con sus reglas para combinar palabras, se usan para adquirir y transmitir conocimiento, es decir, sirven para contar historias.

Pero todo cambia con el uso, también el lenguaje. A veces, una historia requiere la invención de una palabra y así crece el diccionario y se mueve la gramática entera. Hablemos por ejemplo de dinosaurios. Una de sus grandes aportaciones a la evolución fue sin duda la pelvis. Los andares de un cocodrilo todavía se expresan en rancio lenguaje prepélvico. La locomoción del cocodrilo en tierra es imperfecta porque no puede mover una pata sin que se resienta el resto del cuerpo. Sigue leyendo

El visionario razonable

RIBA LIBRARY PHOTOGRAPHS COLLECTION | Buckminster Fuller (1895-1983), fotografiado en su despacho de la Universidad de Illinois en 1967.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA 25/09/2010

Según su hija Allegra, Buckminster Fuller consideraba el barco de vela una de las invenciones más extraordinarias del ser humano. Propulsado sólo por el viento, un barco de vela se mueve sobre el agua siguiendo un rumbo preciso y transportando pasajeros y carga sin daño para el medio ambiente, sin dejar huella de su paso. Para él la belleza de las cosas se medía por la proporción entre el esfuerzo y los medios invertidos en hacer algo y su eficacia práctica. En un mundo de recursos limitados y necesidades abrumadoras, el desperdicio es un delito: en el proceso de su construcción y en el resultado final un velero era para Buckminster Fuller el ejemplo máximo de diseño racional y sostenible. “No luches contra las fuerzas adversas, úsalas”, dice uno de sus aforismos: la forma y el material de la vela y la destreza del piloto ponen al viento al servicio del velero, que no deja manchas de gasolina ni trastorna a los peces con el sonido de su motor, y que aprovecha lo mismo las corrientes del aire que las del agua. Buckminster Fuller quería inventar casas y vehículos que tuvieran una liviana eficiencia de barcos de vela, que alcanzaran el máximo de estabilidad con el mínimo de peso, y se impacientaba con los arquitectos, empeñados en usar materiales y técnicas muy anteriores a los adelantos tecnológicos del siglo XX, entretenidos en minucias decorativas que a su juicio carecían por completo de importancia, obedientes a la inercia de la gravedad. Cuando era ya muy viejo, pero todavía asombrosamente activo, le presentaron a Norman Foster y la pregunta que le hizo nada más saludarlo se ha vuelto legendaria:-¿Cuánto pesa su edificio, Mr. Foster? Sigue leyendo

Juan Ramón Yuste, fotógrafo y artista irrepetible

| Ganges -Polaroid transfer-1998. | © indicalibros.com

JOSÉ TONO MARTÍNEZ / ANTONIO BUENO 14/09/2010

Juan Ramón Yuste fue uno de los creadores renovadores de la nueva fotografía española que irrumpió en España a finales de los años setenta y que se consagró en el periodo de la llamada movida madrileña, que fue, además de otras cosas, fotografía. Con Ouka Lele, Pablo Pérez Mínguez, Eduardo Momeñe, Alberto García Alix, Javier Vallhonrat, Carlos Serrano G.A.H., Miguel Trillo, Antonio Bueno, y otros más, perteneció al grupo de fotógrafos de la llamada Quinta Generación, que contribuye decisivamente a que la propia imagen de España cambiase y tuviese más color, y que fuese más pop y más experimental, huyendo del tremendismo anterior, buscando peculiares representaciones simbólicas de las cosas que ayudaban a formalizar muchos de los proyectos creativos más importantes de aquel periodo. Es toda una cruzada contra el trascendentalismo. Sigue leyendo

“La Iglesia tuvo en Miguel Ángel al publicista de la religión católica”

Ni unos carnavales, ni una crema para la piel, Oliveiro Toscani montó esta imagen para una empresa de comida para perros y gatos.

Ni unos carnavales, ni una crema para la piel, Oliveiro Toscani montó esta imagen para una empresa de comida para perros y gatos.LÍDIA PENELO

LÍDIA PENELO BARCELONA 16/07/2010

Sus trabajos han dado la vuelta al mundo. No le gusta la palabra fotoperiodismo, ni las categorías, ni los límites, y sus fotografías son un buen ejemplo de ello. Oliviero Toscani (Milán, 1942) combina la publicidad, la fotografía de moda y el activismo social con una provocación apabullante. Junto a Susan Meiselas, encabeza el cartel del OjodePez Photo Meeting, un nuevo punto de encuentro internacional para la fotografía documental en Barcelona. Durante su estancia, Toscani desprendió una actitud enérgica, lúcida y divertida.

¿Por qué dice que no se considera un fotógrafo?

Los fotógrafos son como maníacos sexuales, siempre piensan en las imágenes, y yo no siento atracción física hacia la fotografía, no soy un obseso fotográfico. Lo que me interesa son las imágenes publicadas, el negativo no me dice nada. No me gusta la masturbación en un cuarto oscuro.

¿Cómo se lleva con las nuevas tecnologías?

Vivimos un momento de gran des cambios, pero yo no dependo de la técnica. Había quien pronosticaba la desaparición de la fotografía, pero ocurre todo lo contrario. Hoy con una imagen cada cual se monta su película.

¿Qué le enganchó de la fotografía?

Las imágenes son la memoria histórica de la humanidad. La fotografía es la manera moderna para comunicarnos. Por eso me disgusta la palabra fotoperiodismo, la considero una discriminación porque todo es fotoperiodismo. La función de la fotografía es la de documentar, no la de inventar. Debemos tener claro que cada persona trabaja desde su realidad particular. No olvidemos que todo depende de quién es tu cliente.

Con Benetton no terminó demasiado bien…

Depende de cómo se mire, los engañé durante 18 años… Sigue leyendo

Juguetes de pura vanguardia

Libro de Marie Cerminova Toyen.-

ÁNGELES GARCÍA 17/08/2010

Dicen que Pablo Picasso no soportaba a los niños. Que el griterío de los propios y los ajenos perturbaba su concentración. Esa presunta alergia infantil queda aparentemente desmentida en Los juguetes de las vanguardias, exposición estrella de la nueva temporada del Museo Picasso de Málaga. El pintor malagueño es solo uno más de los 60 artistas de principios del siglo XX cuyas aportaciones al mundo de los juegos infantiles se repasan en una muestra excepcional.

La idea es enseñar cómo el ansia de trascender de los artistas adscritos a las vanguardias históricas intentó también seducir con armas lúdicas la imaginación infantil. De esa manera, los críos se convertirían en los artífices de la buscada transformación que, según László Moholy-Nagy, “conduciría al hombre a un disfrute enriquecido de su mundo moderno”. Sigue leyendo

Una ciudad para el peatón

Los alrededores del puente de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York   (EEUU).

Los alrededores del puente de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York (EEUU).Our Cities, Ourselves

MARTA DEL AMO MADRID 19/08/2010

Las ciudades han cambiado mucho desde que el ser humano se hiciera sedentario, hace unos 10.000 años. El incremento de la población y el desarrollo de la tecnología han modelado lo que en el pasado fueron pequeñas aldeas de agricultores hasta convertirlas en las grandes urbes que son hoy en día. El intenso crecimiento en algunas de ellas las ha “plagado de infraestructuras orientadas al transporte automovilístico“, como explica a Público el director del Instituto de Transporte y Política de Desarrollo (ITDP) de EEUU, Walter Hook. Para revertir este proceso, la organización ha puesto en marcha una exposición en Nueva York que muestra cómo serían diez de las grandes ciudades del mundo si sus infraestructuras giraran en torno al transporte sostenible.

El título de la exposición, Our Cities, Ourselves (que se traduce como “nuestras ciudades, nosotros mismos”) resume su objetivo: “El estilo de vida puede ser completamente diferente en función de cómo se haya diseñado la comunidad”, alega Hook. Los diez bocetos no sólo persiguen incentivar las infraestructuras sostenibles, sino hacer ver a la población cómo podría ser la vida bajo esos diseños. “Si una ciudad se enfoca hacia el transporte en bicicleta y a pie, sus habitantes caminarán hasta la parada de autobús más cercana”, asegura. Sigue leyendo

Confort

La casa Sonneveld, considerada ejemplo del funcionalismo holandés, en su estado original.

ESTRELLA DE DIEGO 31/07/2010

Hay que ver la manía que tienen los grandes arquitectos de hacer sillas durísimas y sofás sin respaldo. Ya sé que el confort de toda la vida, los muebles mullidos y las sillas blanditas, no es fotogénico: lo que busca el “proyecto moderno” es crear espacios y enseres que den bien en las revistas especializadas. Se trata de mostrar habitaciones limpias, sin trastos, porque los trastos son una vulgaridad. La cosa es que cada vez que me toca estancia en espacio amueblado con artefactos “de alto diseño” acabo con un dolor de espalda inaudito. La culpa es mía, seguro, que tengo tendencia a la lumbalgia. Además siento una animadversión reconocida hacia el “proyecto moderno” que me parece tan autoritario y machista como la peor propuesta victoriana. Sí, me cae superantipático el “proyecto moderno” y sus protagonistas. Incluso Alvar Aalto —que firmó alguna que otra silla cómoda, diseñada por sumujer Aino, fijo—o Le Corbusier —cuya mítica chaise longue es de Charlotte Perriand—me parecen un poquito manipuladores con las mujeres —y las espaldas— a su alrededor.

El caso es que invitada por unos amigos, propietarios de una mansión de líneas hiperlimpias, tras buscar infructuosamente un respaldo,me vi obligada a pedir un Ibuprofeno para calmar el terrible dolor entre la L1 y L2. Cuando el marido, excelente anfitrión, se preocupó por mi salud, le confesé con pudor mi nostalgia hacia una superficie cómoda en medio de su casa deslumbrante y entonces, a media voz, me pidió que le siguiera hasta una habitación trasera, donde un sofá corriente restableció el equilibrio de mi columna como la mejor sesión de Pilates o Alexander. “Aquí no entran las visitas”, dijo con sonrisa maliciosa. Sigue leyendo

David Warren, inventor de la caja negra de los aviones

David Warren

EFE | David Warren con uno de sus inventos en una imagen de archivo.

PABLO GARCÍA 25/07/2010

El científico australiano David Warren, pionero en pensar, y con acierto, que registrar la conversación de la tripulación antes, durante y después del vuelo ayudaría a esclarecer las dudas intrínsecas de cualquier accidente aéreo, falleció el pasado lunes 19 de julio a los 85 años en una residencia de ancianos de Melbourne.

El científico australiano David Warren, pionero en pensar, y con acierto, que registrar la conversación de la tripulación antes, durante y después del vuelo ayudaría a esclarecer las dudas intrínsecas de cualquier accidente aéreo, falleció el pasado lunes 19 de julio a los 85 años en una residencia de ancianos de Melbourne.

Su idea, inicialmente denostada por las autoridades de Australia y de toda la Commonwealth, no solo caló; desde los años sesenta, la caja negra, nombre mediático con que se conoce el invento de Warren, es de uso obligado para todos los aviones, comerciales o no. También lo van incorporando barcos, camiones, coches o trenes. En dramas como el del pasado 23 de junio en la localidad catalana de Castelldefels, en el que murieron 12 personas arolladas por un tren, se eximió de toda culpa al maquinista gracias a las cajas negras. Sigue leyendo

El coche más rápido, con lápiz y papel

Webber baña en champaña a Newey en el podio de Silverstone.- AP

ORIOL PUIGDEMONT – Hockenheim – 24/07/2010

Dicen en la fórmula 1 que una de las personas que se han atrevido a meterle un bocinazo a un piloto tan vanidoso como David Coulthard ha sido Adrian Newey. Ambos coincidieron siete años en McLaren (1998-2004), cuando el ingeniero era el director técnico de la escudería británica. En una de las reuniones, Coulthard se quejó de lo mucho que vibraban los espejos del monoplaza, dijo que apenas veía nada, y pidió si era posible colocarlos en otro sitio. La respuesta de Newey le dejó planchado: “Señor Coulthard, en este equipo es más fácil cambiar al piloto que la posición de los retrovisores”.

Tras fichar por Red Bull a finales de 2005, este técnico británico solo ha precisado cinco años para conseguir que una marca de bebidas isotónicas saque los colores a equipos tan potentes como Ferrari, McLaren y Mercedes. Como cualquier genio, Newey tiene su propia metodología. En su caso se trata de una técnica que está en desuso.

Mientras la mayoría de ingenieros no se despega de sus potentes ordenadores, las armas de Newey son menos sofisticadas: una hoja de papel y un lápiz. Sigue leyendo