Archive for the ‘ Libros ’ Category

El confesor de las estrellas

Robert Hilburn con John Lennon en un estudio de grabación de Nueva York en 1980. BOB GRUEN

Robert Hilburn con John Lennon en un estudio de grabación de Nueva York en 1980. BOB GRUEN

JESÚS MIGUEL MARCOS Madrid 25/10/2010

Corría el mes de marzo de 1981 cuando Bono se sentó a la mesa de un típico restaurante americano en Burbank. Frente a él, el periodista de Los Angeles Times Robert Hilburn encendió una vieja grabadora. Su intención era hacerle una entrevista al líder de U2, pero para su sorpresa el que acabó siendo entrevistado fue él. Cuando el joven cantante irlandés se enteró de que Hilburn había compartido noches de juerga con Phil Spector, que John Lennon le llamaba para ir a cenar cada vez que visitaba Los Ángeles o que fue de los pocos periodistas en tener trato directo con Elvis Presley, le ametralló a preguntas sobre sus ídolos. “Bob Hilburn es demasiado modesto para hablar mucho de sí mismo. Como yo no sufro de ese problema, he llegado a conocerlo íntimamente, obligándolo a contestar algunas de mis preguntas a cambio de mis respuestas a las suyas”, escribe el propio Bono en el prólogo de Desayuno con John Lennon (Turner), el libro donde Hilburn descubre anécdotas íntimas de las estrellas del rock.

Que estos mitos de la canción se abrieran de forma confiada a un periodista responde a la cuidadosa estrategia de Hilburn, cuya actitud ante ellos estaba a medio camino entre el profesional y el fan. “Mi prioridad era que confiaran en mí. Algunos periodistas ponen demasiado de ellos mismos en la noticia, mientras que otros intentan mostrar al artista con la imagen que se tiene de él. Mi objetivo fue siempre presentar al artista tal y como era de la manera más precisa posible. De esta forma, se sentían cómodos y seguros hablando conmigo”, explica a Público Robert Hilburn. Sigue leyendo

Reflexiones de un filósofo loco de amor

Denis Diderot visto por Louis-Michel van Loo, en 1767.

Denis Diderot visto por Louis-Michel van Loo, en 1767.

BRAULIO GARCÍA JAÉN MADRID 23/10/2010

Sophie Volland era, con sus gafas, sus manitas secas y su pecho de gato, delgada como una varilla. Nada que ver con aquella posadera de cuyos pechos, la imaginación de Denis Diderot (1713-1784) escribió que daban para “revolcarse dos días”. A los 39 años, soltera, y por tanto todavía bajo el auspicio de una madre algo suspicaz, nada raro en el Siglo de las Luces, se convirtió, sin embargo, en la amante y confidente del autor de Jacques el fatalista. Diderot tenía entonces 41 años y de la conversación que mantuvieron por escrito durante casi 20 años, más de la mitad de las cartas se han perdido. Cartas a Sophie Volland son la otra mitad y se publican por primera vez en España, en la editorial Acantilado.

Volland (1725-1784) acabó pidiendo al coautor de la Enciclopedia que le devolviera todas las que ella había escrito. Para quemarlas. Y de las que Diderot envió a su hija, Madame Volland destruyó las primeras 134, escritas entre 1755 y 1759. Pero casi otras 200 se han conservado. “El ritmo de dos cartas semanales, expedidas cada jueves y cada domingo, se va espaciando cada vez más a medida que la pasión se vuelve más tibia”, explica Laurent Versini en el prólogo de Cartas a Sophie Volland, que Diderot escribió entre mayo de 1759 y septiembre de 1774. Sigue leyendo

El testamento político de Tony Judt

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Tony Judt /Foto de Steve Pyke para The Chronicle Review

JOSEP RAMONEDA 23/10/2010

El escritor apuesta en el que se puede considerar su testamento político por la socialdemocracia

La socialdemocracia no representa un futuro ideal, ni siquiera representa el pasado ideal. Pero entre las opciones disponibles hoy, es mejor que cualquier otra que tengamos a mano”. Estas palabras son de Tony Judt, en Algo va mal, escrito en la fase final de la esclerosis lateral amitriófica que le llevaría a la muerte el pasado agosto. Dos años de postración que Judt, con la ayuda de familiares y amigos, convirtió en un tiempo de creatividad. Este libro es, de algún modo, su testamento político. Lo demás queda para las memorias que dejó escritas.

En Algo va mal, Judt formula su apuesta por la socialdemocracia después de un interesante trabajo de síntesis de los malestares contemporáneos y sus raíces. En el punto de partida, la perplejidad ante una sociedad que ha hecho del dinero su único criterio moral: “Ha convertido en virtud la búsqueda del interés material”. Hasta el extremo de que es lo único que queda como sentido de voluntad colectiva. Y así asistimos a crecimientos salvajes de la desigualdad interior en nuestros países, a la humillación sistemática de los más débiles, a los abusos de poderes no democráticos -empezando por el poder económico- frente a los cuales el Estado es impotente, sin que ello cause el menor revuelo o indignación. La reducción de la experiencia humana a la vida económica se ha convertido en algo natural. Una naturalidad que surge del mundo construido en los años ochenta sin alternativa, fundado “en la admiración acrítica por los mercados sin restricciones, el desprecio del sector público y la ilusión falsa del crecimiento infinito”. Sigue leyendo

“Nuestros nietos pagarán la factura de nuestra orgía consumista”

El sociólogo polaco Zygmunt Bauman es autor de ensayos de éxito como Miedo líquido'.ROBERTO TUÑÓN

El sociólogo polaco Zygmunt Bauman es autor de ensayos de éxito como Miedo líquido'.ROBERTO TUÑÓN

JAVIER G. CASO OVIEDO 21/10/2010Modernidad líquida. Esa es la exitosa metáfora utilizada por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman (Pozman, 1925) para describir una época marcada por la desintegración de los lazos sociales que vertebraron las sociedades occidentales durante la segunda mitad del siglo XX. Bauman, que comparte junto a su homólogo francés Alain Touraine el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010, ha explicado en libros como Vida líquida (Paidós) y Miedo líquido (Paidós) cómo la globalización económica y la extensión del libre mercado ha afectado tanto a las relaciones laborales como a las sentimentales. La precariedad y la incertidumbre lo envuelven todo. Una situación de crisis social previa a la crisis financiera que estalló hace ahora tres años.

¿Tiene futuro el tradicional modelo de bienestar europeo en el actual mundo globalizado?

No me gusta hablar de Estado del bienestar. Es un término confuso que tiene que ver solamente con la redistribución de la riqueza. Yo lo llamaría un Estado social que tiene dos privilegios: el deber de garantizar que todos los ciudadanos tienen la posibilidad de protegerse ante la desgracia. Y que la calidad de la sociedad no se mide por una fuerza media, sino por una debilidad media, es decir, la media de los débiles. Esta idea surgió a partir de los gloriosos años treinta del pasado siglo y está implantada en el concepto de Estado-nación. Pero ahora estamos en la era de la globalización. Y se duda de que el Estado social sea sostenible, al menos en una nación independiente. La única forma de preservar lo social es trasladarlo a la escala global. Sigue leyendo

La libido del puente y la pasarela

Salginatobel Bridge

El puente de Salginatobel en Suiza de Rober Maillart en 1930

VICENTE VERDÚ 21/10/2010

“El puente no solo conecta orillas que ya están allí. Las orillas emergen como orillas solo cuando el puente cruza la corriente”. Esta sentencia de Heidegger podría ser el emblema de todo el libro de Javier Manterola sobre la estética de la ingeniería en presas o puentes que están cambiando la vida del mundo, y su vista también.

Javier Manterola, el ingeniero español que más puentes significativos ha diseñado en las últimas décadas, ha publicado La obra de ingeniería como obra de arte (Laetoli / F. Arquitectura y Sociedad) y con él se abren los ojos al automovilista o al viajero del AVE para degustar las gigantescas construcciones civiles de los últimos tiempos. ¿Un atentado contra la naturaleza?

Lo más atractivo de este libro ilustrado viene a ser la comprobación del excitante efecto que una buena construcción humana inculca en su entorno. Puentes o presas abovedadas como impensadas esculturas encajadas amorosamente en el lugar idóneo. Ondulaciones y curvaturas de hormigón y acero en las que se percibe tanto la libido del lápiz como la habilidad del cerebro y a una escala que deja pequeño al land art y hasta lo descalifica. Sigue leyendo

El otro científico español con Nobel

José Echegaray, fotografiado en su casa de Madrid. - EFE

José Echegaray, fotografiado en su casa de Madrid. - EFE

JAVIER YANES MADRID 10/10/2010

Adivinanza: ¿qué científico español fue condecorado con un premio Nobel y no se llamaba Santiago Ramón y Cajal ni Severo Ochoa? Empleando como pista un lenguaje que le habría resultado cercano al personaje, la respuesta al acertijo no es un conjunto vacío. En él reside una figura poliédrica y escalena, desigual en sus lados, en sus logros y en los juicios que se han emitido sobre ellos. Pero por encima de todo, y en eso no hay discrepancias, olvidado por la mayoría.

José Echegaray (Madrid, 1832-1916) puede sonar hoy, todo lo más, a nombre de calle. Pero detrás se oculta el primer español ganador de un Nobel, el de Literatura, por sus dramas rimados; además fue matemático, ingeniero de caminos, diputado y ministro de Fomento y de Hacienda, cargo este desde el que convirtió al Banco de España en el emisor único de moneda.

En su trabajo de letras, el que fue distinguido por la Academia sueca en 1904, Echegaray fue todo un best seller. Sigue leyendo

Muerte artística del protagonista

Fotograma de El bueno, el feo y el malo

SERGIO C. FANJUL – Madrid – 20/10/2010

Mientras muchas películas basan su éxito en la presencia de una superestrella, algunos van a la contra y se dedican a rehacer los filmes sin los actores. En su corto Ya viene, aguanta, riégueme, mátame, el colectivo audiovisual Los Hijos (www.loshijos.org) recoge cuatro secuencias emblemáticas del cine patrio (el tren que llega al comienzo de El espíritu de la colmena, el puente de la M-30 en el que se cuelgan los asilvestrados chavales de Historias del Kronen, el basurero regando a Carmen Maura en La ley del deseo, la escena final de Amantes) filmadas sin iluminación, ni edición de sonido… ni actores. Solo se subtitula con los diálogos originales. Así, por ejemplo, se puede leer el texto de Carmen Maura (“¡Riégueme, riégueme!”) incitando a un basurero a empaparle aunque lo único que vemos es una anodina pared del cuartel de Conde Duque, Madrid, donde Almodóvar situó la escena. “Los exteriores en el cine español están planificados como si fueran decorados de teatro, muy bien iluminados, muy cuidados”, dicen desde el colectivo, “con este vaciado reivindicamos el cuidado por la ubicación geográfica tal como es, que está un poco abandonado”.

Que se rodase un remake de El bueno, el feo y el malo, el spaghetti western que Sergio Leone estrenó en 1966, no sería nada extraño. Lo raro es que se haya rodado pero sin bueno, sin feo y sin malo. Sigue leyendo

La hora terrible de los vencidos

Expulsados de la región de los Sudetes

GALAXIA GUTENBERG | Expulsados de la región de los Sudetes como consecuencia de la represión aliada tras la derrota alemana.

JACINTO ANTÓN – Barcelona – 02/10/2010

Vae Victis! ¡Ay de los vencidos! A ningún pueblo como al alemán al acabar en 1945 la II Guerra Mundial se le puede aplicar tan precisamente la frase de Breno, el caudillo galo que justificó con el peso de su espada la falta de contemplaciones con los romanos derrotados. La vida se convirtió en un infierno para muchísimos alemanes, cuando buena parte del mundo se felicitaba por el fin de la contienda más atroz jamás librada. La historia de los terribles padecimientos de los grandes perdedores de la guerra ha pasado en buena parte inadvertida no solo porque el castigo y la venganza de los enemigos parecían consecuencia lógica, y hasta justa, de los pecados del III Reich, sino porque los propios alemanes afrontaron a menudo esos sufrimientos con sentimiento de culpa. De todos esos sufrimientos escribe el historiador británico Giles MacDonogh (Londres, 1955) en su impresionante ensayo Después del Reich, crimen y castigo en la posguerra alemana (Galaxia Gutenberg).

Los aliados llegaron acompañados por el odio y las poblaciones sometidas por los nazis se cobraron las cuentas en horrenda moneda de sangre. Los vencidos fueron internados en campos de concentración -a menudo en los propios lager nazis- en condiciones atroces, deportados, sometidos a marchas de la muerte y sevicias sin cuento, a torturas dignas de los peores especialistas de la Gestapo; fueron masacrados, violados, humillados hasta límites inverosímiles. Sigue leyendo

Algo va muy mal

Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es una de las principales figuras de la actual poesía española

10/10/2010

La lectura del último ensayo de Tony Judt, Algo va mal (Taurus, 2010), deja una valiosísima sensación de familiaridad. El autor de algunos de los libros que más ayudan a comprender el pasado ideológico de la realidad (Postguerra o Sobre el olvidado siglo XX) habla de manera cordial de los asuntos que suelen centrar nuestras conversaciones en los últimos años, ya sea con los amigos o los adversarios. Resulta difícil asistir al espectáculo de la religión mercantilista, meditar el significado de las noticias y escribir sobre el mundo sin plantearse las cuestiones que aborda Judt en este libro.

Los que nos hemos formado en una voluntad humanista, pensando que la educación procura transmitir saberes y formar ciudadanos, sentimos verdadera incertidumbre ante la facilidad con la que se han impuesto las consignas de la rentabilidad comercial en los planes de estudio y en las decisiones de las autoridades académicas y de los estudiantes. Sigue leyendo

“La Historia es obra de la gente corriente”

Javier Cercas, ayer, en el despacho de su editor, Claudio López, tras conocer el premio.GUILLEM VALLE

LIDIA PENELO BARCELONA 09/10/2010

“Xavier, la ministra de Cultura quiere hablar contigo”, le dijo su esposa ayer por la mañana. Él estaba trabajando en su nuevo libro, dejó una frase a medias y pensó: “Qué cosa más rara, menudo lío, tendré que decir no a algo, yo no conozco de nada a la ministra”. Atendió la llamada y tras unos minutos colgó el teléfono bastante contento. Su último libro, Anatomía de un instante (Mondadori), ha merecido el Premio Nacional de Narrativa 2010. “Uno no escribe para ganar premios, sería ridículo, pero cuando los recibes es maravilloso y sobre todo uno por un libro tan raro como este”, argumentó el autor, que atendió a Público en el despacho de su editor,Claudio López.

Las preguntas elementales del tipo “¿Por qué las manzanas caen hacia abajo?” son las que mueven la imaginación de Javier Cercas. La pregunta que despertó Anatomía de un instante, libro difícil de clasificar ya que camina entre el ensayo y la crónica novelada sobre el 23-F, fue: ¿por qué esos tres se quedaron en su sitio? Sigue leyendo

Últimos escritos del poeta incesante

Miguel Hernández, con compañeros en 1937

FAMILIA M. HDEZ. | Miguel Hernández (agachado), poeta y soldado en 1937.

JUAN CRUZ – Madrid – 05/10/2010

Miguel Hernández, el poeta del pueblo. El poeta necesario, que decía su compañero de cárcel, Buero Vallejo. El poeta pastor.Era todo eso. Pero era, sobre todo, el poeta incesante; su vida, que la guerra truncó dramáticamente, estuvo signada por el amor, la amistad y los papeles. Ni un día sin línea.Quienes vean ahora en la Biblioteca Nacional la exposición que marca su centenario, y que se abrió ayer, entenderán que Miguel Hernández no era solo un poeta intuitivo, un ser humano pendiente de la inspiración: estudiaba, leía. Era como una esponja. José Carlos Rovira, catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Alicante, ha preparado esta exposición, que organiza la Secretaría de Estado de Conmemoraciones Culturales (SECC) con la Biblioteca Nacional, como un homenaje y como una reivindicación. 

Hernández no era el pastor menesteroso, el poeta que venía a Madrid a buscar auxilio para sus versos. Estudió a Góngora, estuvo atento a la pintura de su tiempo; frecuentó a Benjamín Palencia, aprendió de Maruja Mallo. En 1934, cuando tenía 24 años y estaba en Madrid, llevaba en su carpeta, copiados, 60 poemas de Cántico, el libro que puso a Jorge Guillén en la vanguardia. Sigue leyendo

Sin novedad desde el Renacimiento

 

JORGE WAGENSBERG 07/10/2010

Físico y museógrafo, y acaba de publicar Las raíces triviales de lo fundamental (Tusquets).

Se puede hablar del lenguaje de la ciencia, de la tecnología, de la música, de la escultura, de la museografía… aunque ninguno de estos lenguajes es, por cierto, la particular jerga con la que se entienden científicos, músicos, escultores o museógrafos… Es la idea de Walter Benjamin. Hay lenguajes que viven dentro de otros: dentro del lenguaje de la música se puede hablar del lenguaje romántico o del barroco y, dentro del lenguaje barroco se puede hablar del lenguaje de Bach o del de Pergolesi… Un mirlo distingue otro mirlo de cualquier otro pájaro por su lenguaje, pero tampoco se le escapa que tal otro mirlo tiene un acento que “no es de por aquí”… Un museo que opta por la pieza original como la palabra museográfica emplea un lenguaje muy diferente a otro que se entrega a la réplica o al lenguaje propio de los multimedia.

Los lenguajes, con sus palabras y con sus reglas para combinar palabras, se usan para adquirir y transmitir conocimiento, es decir, sirven para contar historias.

Pero todo cambia con el uso, también el lenguaje. A veces, una historia requiere la invención de una palabra y así crece el diccionario y se mueve la gramática entera. Hablemos por ejemplo de dinosaurios. Una de sus grandes aportaciones a la evolución fue sin duda la pelvis. Los andares de un cocodrilo todavía se expresan en rancio lenguaje prepélvico. La locomoción del cocodrilo en tierra es imperfecta porque no puede mover una pata sin que se resienta el resto del cuerpo. Sigue leyendo

El sueño del celta

El próximo libro de Mario Vargas Llosa, 'El sueño del celta' (Alfaguara), que saldrá a la venta el 3 de noviembre, narra la vida de Roger Casement, cónsul británico que denunció las atrocidades coloniales de Congo, nacionalista irlandés y reo ajusticiado. Este es un extracto del primer capítulo

Mario Vargas Llosa

Cada uno de nosotros es, sucesivamente, no uno,
sino muchos. Y estas personalidades sucesivas, que
emergen las unas de las otras, suelen ofrecer entre sí
los más raros y asombrosos contrastes.
José Enrique Rodó
Motivos de Proteo

 

El Congo

Cuando abrieron la puerta de la celda, con el chorro de luz y un golpe de viento entró también el ruido de la calle que los muros de piedra apagaban y Roger se despertó, asustado. Pestañeando, confuso todavía, luchando por serenarse, divisó, recostada en el vano de la puerta, la silueta del sheriff. Su cara flácida, de rubios bigotes y ojillos maledicentes, lo contemplaba con la antipatía que nunca había tratado de disimular. He aquí alguien que sufriría si el Gobierno inglés le concedía el pedido de clemencia.

-Visita -murmuró el sheriff, sin quitarle los ojos de encima.

Se puso de pie, frotándose los brazos. ¿Cuánto había dormido? Uno de los suplicios de Pentonville Prison era no saber la hora. En la cárcel de Brixton y en la Torre de Londres escuchaba las campanadas que marcaban las medias horas y las horas; aquí, las espesas paredes no dejaban llegar al interior de la prisión el revuelo de las campanas de las iglesias de Caledonian Road ni el bullicio del mercado de Islington y los guardias apostados en la puerta cumplían estrictamente la orden de no dirigirle la palabra. Sigue leyendo

Lo que no saben hacer los imbéciles

 

Foto

Kenzaburo Oé, Nobel de Literatura 1994, de visita en México un año después de recibir el galardón./Foto Fabrizio León Diez

 

JAVIER CERCAS 03/10/2010

El número de septiembre de la revista Letras libres contiene una interesantísima correspondencia entre el escritor J. M. Coetzee y Arabella Kurtz, profesora de psicología en la Universidad de Leicester. El hilo conductor de ese diálogo es la vindicación que Coetzee hace de la empatía, entendiendo por tal cosa la capacidad de identificarnos imaginativamente con otra persona, de meternos en su cabeza y en su piel, de ver el mundo como ella lo ve: una capacidad que Coetzee parece valorar casi tanto como nuestra capacidad de razonar. Esa vindicación permite a los dos interlocutores discurrir acerca de asuntos diversos, sobre todo acerca de la paternidad y la educación, lo que resulta particularmente instructivo en el contexto español. Quiero decir que en España el debate sobre la educación parece a menudo encallado en el debate sobre la autoridad, o más bien sobre la crisis del concepto de autoridad, que se traduce en la falta de autoridad de padres y profesores; pero, formulado en esos términos, el debate es, me parece, desoladoramente pobre, si no inútil, porque el problema no es si padres y profesores deben ejercer la autoridad –cosa que debería darse por descontada–, sino cómo pueden o saben o quieren ejercerla. Sigue leyendo

El héroe del hielo se deshace

 

El capitán Robert Falcon Scott

El capitán Robert Falcon Scott, junto a un trineo en un paisaje helado, en 1911.- CORDON PRESS

 

JACINTO ANTÓN 03/10/2010

Murieron, reza la leyenda, de forma “noble y espléndida” en la torturante pureza de la Antártida, entre el silencio, la soledad y la grandeza de un paisaje sobrecogedor, aceptando, al límite de sus fuerzas, lo desconocido e incognoscible: mártires de los confines y la exploración. El trágico destino del capitán Robert Falcon Scott y su pequeña partida de fracasados conquistadores del Polo Sur (llegó antes Amundsen), muertos en 1912 de congelación, agotamiento y escorbuto en el helado y triste camino de regreso a su base, ha inspirado valor a generaciones y se cuenta entre esos relatos ejemplares que tradicionalmente han servido para convertir a los chicos en hombres -contemos, ea, a los niños cómo muere un inglés- y han animado a estos, a los mayores, a dar lo mejor de sí mismos cuando las circunstancias, la patria o el rey lo requerían. La aventura de Scott es el paradigma de cómo se comporta un gentleman cuando las cosas se ponen difíciles y hay que echar el resto. O lo era. Sigue leyendo

“La barbarie es fruto de la mediocridad”

John Le Carré

IKER SEISDEDOS (ENVIADO ESPECIAL) – Berna – 27/09/2010

A John Le Carré le encanta una buena trama. Cita al periodista una injusta mañana invernal en Berna, en el lujoso Bellevue Palace, uno de esos hoteles que retienen cierta grandeur incluso aunque, como es el caso, albergue una bullanguera convención de productores de gruyère.

Por si quedaban dudas, John Le Carré adora una buena trama. Cita al periodista una injusta mañana invernal en Berna, en el lujoso Bellevue Palace, uno de esos hoteles que retienen cierta grandeur de otra época incluso aunque, como es el caso, albergue una bullanguera convención de productores de gruyère. Podría pasar perfectamente por el escenario de una de sus novelas si no fuera porque en efecto lo es. En el clímax de Un traidor como los nuestros (Plaza y Janés), su nuevo y estupendo libro, un voluminoso mafioso ruso, dos temibles ex-agentes del KGB y un espía británico venido a menos se pelean en el vestíbulo de este hotel. En una esquina, con blazer azul marino, Le Carré lee esta mañana con despreocupación en la columna de cotilleos del International Herald Tribune que en la adaptación en proceso de su novela El topo (1974) Gary Oldman encarnará a su más célebre criatura, el agente George Smiley. Y esta vez, la vida imita a la ficción: El sándwich club del hotel es tan bueno como se asegura en el libro y desde las habitaciones se vislumbra el “río Aar bajo la ventana y los picos del Oberland bernés a lo lejos, negros contra el cielo”. Sigue leyendo

“No llamemos arte al arte contemporáneo”

CARLES RIBAS | El ensayista francés Marc Fumaroli, en Barcelona.

J. M. MARTÍ FONT – Barcelona – 28/09/2010

La historia no tiene un sentido determinado y el arte contemporáneo no merece ser llamado arte. Marc Fumaroli (Marsella, 1932) ha estado en Barcelona para presentar París-Nueva York- París. Viaje al mundo de las artes y de las imágenes (Acantilado), “un panfleto erudito”, en palabras de su editor, en el que vuelve al eterno debate entre los antiguos y los modernos.Pregunta. ¿Es usted reaccionario?

Respuesta. ¿Reaccionario? Es verdad que me gusta mucho reaccionar y las gentes que reaccionan están muy vivas. Lo tomo en el sentido exacto del término. No creo que la historia tenga un sentido ni que tengamos que inclinarnos ante el sentido de la historia. La gente que me interesa son aquellos que van contracorriente. He conocido la época en la que todo el mundo marchaba en el sentido de la historia, que no era otro que el que se marcaba desde Moscú. Me hace feliz estar contracorriente e incluso ser muy reaccionario. Cierto, ahora hay que reaccionar contra otras cosas distintas a las del momento en el que la URSS era considerada en Francia como la promesa del futuro de la humanidad.

P. Hay quien dice que Francia es un país soviético que ha tenido éxito.

R. O que Francia es el último país del Este, sí, pero no hay que tomárselo en serio. Lo que sí es cierto es que nuestra modernidad es nuestro Estado, lo que desde el punto de vista anglosajón es una cosa extraña, pero ahora lo hemos sustituido por la sumisión servil a una imagen falsa que Europa se hace de Estados Unidos. Sigue leyendo

Memoria y olvido en la era de Internet

Ireneo Funes

ERNESTO HERNÁNDEZ BUSTO 30/09/2010

Ensayista (premio Casa de América 2004).

Desde 2006 edita el blog de asuntos cubanos PenultimosDias.com

No creo que la sociedad entienda lo que sucede cuando todo está disponible, listo para ser conocido y almacenado indefinidamente”, dijo Eric Schmidt, consejero delegado de Google, en una entrevista concedida a The Wall Street Journal el pasado 14 de agosto. Y también predijo que los jóvenes que hoy hacen un intenso uso de las redes sociales podrían un día no muy lejano exigir el derecho a cambiar sus nombres para escapar de su pasado en Internet.

Cambiar de nombre parece complicado, pero no tanto cuando lo que está en juego es más complejo que un simple episodio embarazoso del pasado. Vean el ejemplo de Andrew Feldmar, un psicoterapeuta canadiense, que hace tres años se dirigía a recoger a un amigo en el aeropuerto de Seattle y se topó con un guardia fronterizo al que se le ocurrió buscar su nombre en Internet. Se enteró así de que Feldmar había escrito un artículo (en primera persona) sobre el uso del LSD en la década de los sesenta. El artículo, publicado en una oscura revista interdisciplinaria, le costó a Feldmar su entrada al país donde trabajaba, en el que vivían sus dos hijos, etcétera. Cada vez son más frecuentes estos casos en los que una simple búsqueda en la Red se convierte en requisito no superado. ¿Cómo impedir que Internet recuerde algo que queremos olvidar? Y sobre todo, ¿cómo hacerlo ahora que Google, Yahoo o Microsoft pueden almacenar todas nuestras búsquedas, hasta el punto de recordar nuestra vida mejor que nosotros mismos? Sigue leyendo

El legado de Tony Judt

LUIS MAGÁN | Tony Judt en Madrid, el 26 de octubre de 2006, con motivo de la presentación de su libro Postguerra, una historia europea desde 1945.

TONY JUDT 26/09/2010

Algo va mal , de Tony Judt. Ediciones Taurus

Quienes afirman que el fallo es del “sistema” o quienes ven misteriosas maniobras detrás de cada revés político tienen poco que enseñarnos. Pero la disposición al desacuerdo, el rechazo o la disconformidad -por irritante que pueda ser cuando se lleva a extremos- constituye la savia de una sociedad abierta. Necesitamos personas que hagan una virtud de oponerse a la opinión mayoritaria. Una democracia de consenso permanente no será una democracia durante mucho tiempo.

Es tentador hacer como todos: la vida en comunidad es mucho más sencilla cuando cada uno parece estar de acuerdo con los demás y la disconformidad es adormecida en aras de las convenciones del compromiso.

Las sociedades y las comunidades en que estas faltan o se han desintegrado no prosperan. Pero la conformidad tiene un precio. Un círculo cerrado de opiniones o ideas en el que nunca se permiten ni el descontento ni la oposición -o solo dentro de unos límites circunscritos y estilizados- pierde la capacidad de responder con energía e imaginación a los nuevos desafíos.

Estados Unidos es un país fundado sobre comunidades pequeñas. Como puede atestiguar cualquiera que haya vivido durante algún tiempo en uno de esos lugares, el instinto natural siempre es imponer una uniformidad normativa al comportamiento público de sus miembros. Sigue leyendo

Georges Charpak, Nobel de Física

Georges Charpak

Georges Charpak, Nobel de Física

ÁLVARO DE RÚJULA 05/10/2010

Físico teórico del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) y del Instituto de Física Teórica / CSIC, Universidad Autónoma de Madrid.

Inventor genial, gran humanista, sabio despistado, resistente antifascista, modernizador de la enseñanza, polémico ensayista, nobel de física, luchador por la libertad, amigo inquebrantable de sus amigos y hasta de sus enemigos… se pierde uno en las palabras con las que describir a Georges Charpak, que falleció en París el 29 de septiembre. Nacido hace 86 años en Dabrowica, en Polonia, emigró con sus padres, de origen judío, a París, cuando tenía siete años. A los 15, ya estaba en La Resistance antinazi. Tenía 19 años cuando, en 1943, fue acusado de terrorismo por el Gobierno de Vichy y deportado al campo de concentración de Dachau. Sus carceleros nunca descubrieron que era de origen judío, lo que le salvó la vida. Como siempre fue grandote, tenía la ingrata misión de cavar las tumbas de sus compañeros. Y otra que se pagaba cara: la de pertenecer a la inteligentzia de la resistencia dentro del campo.

Como Jorge Semprún, Charpak tardó decenios en recuperar la capacidad de hablar sobre su deportación. Sigue leyendo

“Cuando escribes, tratas de ser mejor guionista que Dios”

Santiago Roncagliolo, retratado en Madrid.- SAMUEL SÁNCHEZ

TEREIXA CONSTENLA – Madrid – 30/09/2010

Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) hizo en Tokio todo lo que Bill Murray, el protagonista de Lost in translation, hizo o habría podido hacer. Alquiló durante media hora a una geisha moderna “solo para hablar”. Seleccionó el canal porno en la habitación del hotel para acabar descubriendo que le hurtaban el momento de máxima fricción porque se pixela. Acudió a un café servido por camareras aniñadas con falso aroma a pedofilia. Rastreó, en fin, el submundo del sexo en una cultura con deseos, tabúes y códigos diferentes de la occidental. Todo lo que hizo está en Tan cerca de la vida (Alfaguara), su nueva novela, que nació del estupor ante la pixelación erótica, su propia sensación de soledad en un hotel de superlujo y su observación de un Tokio altamente tecnologizado. Sigue leyendo

El refinado ingeniero que fusilaba novelas

Fabio Filipuzzi ha provocado un gran revuelo en el mundo editorial italiano

MIGUEL MORA 26/09/2010

Tras el inventor de entrevistas Tommaso Debenedetti, Italia no ha tardado en aportar a la historia de la literatura a su novelista y ensayista imaginario. Se trata de un ingeniero y escritor de Udine, norte del país. Su nombre es Fabio Filipuzzi y ha publicado con su firma nada menos que seis libros entre 2006 y 2010. Tan copiosa producción presentaba leves defectos. Era una copia integral de obras ajenas. Un plagio entero y verdadero.

En esos cuatro años de febril actividad, Filipuzzi, un friulano que según muestra su foto tiene la frente despejada, un aspecto agradable y unos 45 años, entregó a la imprenta tres novelas y tres ensayos. De la ficción, apenas algunas líneas fueron escritas por él mismo. La primera novela, La parola smarrita (La palabra perdida), es una fotocopia, salvo por las primeras frases y algunos nombres propios cambiados, de la traducción al italiano de La tarde de un escritor, un conocido libro de Peter Handke. Sigue leyendo

Juan Ramón Yuste, fotógrafo y artista irrepetible

| Ganges -Polaroid transfer-1998. | © indicalibros.com

JOSÉ TONO MARTÍNEZ / ANTONIO BUENO 14/09/2010

Juan Ramón Yuste fue uno de los creadores renovadores de la nueva fotografía española que irrumpió en España a finales de los años setenta y que se consagró en el periodo de la llamada movida madrileña, que fue, además de otras cosas, fotografía. Con Ouka Lele, Pablo Pérez Mínguez, Eduardo Momeñe, Alberto García Alix, Javier Vallhonrat, Carlos Serrano G.A.H., Miguel Trillo, Antonio Bueno, y otros más, perteneció al grupo de fotógrafos de la llamada Quinta Generación, que contribuye decisivamente a que la propia imagen de España cambiase y tuviese más color, y que fuese más pop y más experimental, huyendo del tremendismo anterior, buscando peculiares representaciones simbólicas de las cosas que ayudaban a formalizar muchos de los proyectos creativos más importantes de aquel periodo. Es toda una cruzada contra el trascendentalismo. Sigue leyendo

Sobre el Anguilas

DAVID TRUEBA 21/09/2010

Este pez no tiene buena fama. Su tendencia escurridiza le convierte en poco de fiar. En la vida mediática, sin embargo, las anguilas cobran más y más fuerza. Al fin y al cabo, la posesión y la cercanía terminan con el misterio. La fama y el prestigio tienen mucho que ver con el amor, funcionan con los mismos valores que un matrimonio. Uno se fatiga de la persona relevante si la tiene a diario en los medios y sabe todo de su vida familiar y profesional; lo siguiente es el divorcio. Un sabio escribió que la familiaridad es el principio del desprecio. Es ejemplar observarlo en la música. Sigue leyendo

Disidente entre los suyos

'Un je m'en-foutiste' GORKA LEJARCEGI |Imagen de Chabrol en Madrid, en 1998

DIEGO GALÁN 13/09/2010

Claude Chabrol perteneció a la generación de la llamada Nouvelle Vague pero no formó parte de sus premisas. En realidad, no las hubo. Todo aquel movimiento consistió en un grupo de muchachos ambiciosos que necesitaban matar al padre para reemplazarlo. Los viejos clásicos del cine francés fueron despedazados con mordacidad en sus críticas, la mayoría de ellas publicadas en la revista Cahiers du Cinéma, y cuando lograron dirigir sus propias películas cada cual tomó un camino distinto. Salvo la modernidad del lenguaje, ningún otro elemento común apareció en ellas. Godard, Rivette y Resnais, supervivientes de aquel movimiento, casaban mal entre ellos, y aún menos con Chabrol, Truffaut, Louis Malle, Eric Rohmer, Marguerite Duras o Alain Robbe-Grillet… Fueron individualidades que renovaron la cinematografía francesa, y de paso también la europea y parte de la mundial, más por su ímpetu creativo que por ajustarse a normas. Sigue leyendo

Nuestro conflictivo siglo XX

Sigue mirando...

Casi tres años después de la muerte de Franco, en febrero de 1978, un fortuito incendio en el Pazo de Meirás obligó a la Guardia Civil a descolgar los penúltimos vestigios de la iconografía franquista. Xosé Castro, La Voz de Galicia

JOSÉ ÁLVAREZ JUNCO 16/09/2010

Catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid

Para describir el mundo académico no hay metáfora más engañosa que la de la torre de marfil. Porque debates aparentemente teóricos entrañan con frecuencia riesgos muy reales. Esto lo han sabido de sobra, por ejemplo, en la España de los últimos 30 años, quienes intentaban plantear en términos racionales el tema del nacionalismo ante ambientes nacionalistas; sus palabras podían terminar en amenazas físicas, rupturas de viejas amistades u ostracismo. La tensión, últimamente, se concentra alrededor de la llamada “memoria histórica”. Escribir sobre la República, la Guerra Civil, el franquismo o la Transición, es algo que uno no debe hacer sin palparse antes la ropa. Porque puede muy bien ocurrir que termine siendo declarado traidor a alguna causa sagrada.

Viene todo esto al caso del libro recién publicado Hoy no es ayer, firmado por Santos Juliá. Como dice su subtítulo, es un conjunto de ensayos sobre la España del siglo XX. Pero no es, como uno sospecharía de una recopilación de este tipo, una amalgama de escritos dispersos, escasamente relacionados entre sí. Por el contrario, lo que destaca en el volumen es su coherencia. Hay una tesis central, compleja, que recorre todas sus páginas y que cada uno de los artículos reformula y desarrolla con notable concordancia con el anterior. Sigue leyendo

Josep Ramoneda arremete contra “el totalitarismo de la indiferencia”

Javier Bauluz/Premio Pulitzer.

GUSTÍ FANCELLI – Barcelona – 15/09/2010

El libro Contra la indiferencia (Galaxia Gutenberg) se compone de reflexiones que el escritor, periodista y director del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona Josep Ramoneda (Cervera, 1949), ha elaborado en los últimos seis años. Entiéndase, pues, que algunos de esos materiales han servido antes para una conferencia o una exposición, pero solo ahora han encontrado su lugar (“el lugar”) en un libro de ensayo político que toma carácter de manifiesto, incluso de panfleto, pero que también incorpora otros géneros como el aforismo, la crónica literaria o el diccionario.

Todo, menos un libro de recetas. “Es más fácil enfrentarse al mal que defender la bondad”, advierte Ramoneda. “La democracia es un artefacto débil para luchar contra el abuso de poder que está en el origen de todo totalitarismo. Yo no canto sus bondades, sino que apelo a defenderla frente a una casta política, económica y mediática que trata de sumirnos en la indiferencia y convertirnos en individuos NIF tres ces, esto es en consumidores, contribuyentes y competidores”. Sigue leyendo

La cara privada de Bernard Shaw

Una de las imágenes del autor que forma parte del fondo de la National Trust.

Una de las imágenes del autor que forma parte del fondo de la National Trust.

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE  09/09/2010

La vida es demasiado corta como para desperdiciarla haciendo bien una sola cosa. No es una frase de George Bernard Shaw, sencillamente porque tiene otra mucho mejor: “Una vida gastada cometiendo errores no sólo es más honorable, sino también más útil que una vida gastada no haciendo nada”.

Es indudable que Shaw (1856-1950) no era la clase de hombre que tuviera miedo a adentrarse en distintos campos artísticos o intelectuales. Su larga carrera como dramaturgo fue coronada con el Premio Nobel de Literatura sólo por la insistencia de su mujer aceptó recoger el galardón, pero no el dinero y el respeto de sus contemporáneos.

También escribió novelas, de no mucho éxito. Fue prolífico y polémico en la crítica literaria y musical. Su compromiso con la defensa de los derechos de los trabajadores y de las mujeres le llevó a escribir innumerables discursos y panfletos para la socialista Sociedad Fabiana.

Y siempre estuvo fascinado por la fotografía. Está claro que Shaw, que murió a los 94 años, no perdió el tiempo. Sigue leyendo

La huelga zombi

“Quarto Stato” /Giuseppe Pellizza da Volpedo (1901)

FERNANDO VALLESPÍN 17/09/2010

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid

Decía Tony Judt en su último gran libro póstumo -Ill fares the Land, Penguin Books, 2010-, que si la izquierda quiere ser tomada en serio, debe recuperar su propia voz. Que aquello que le ha venido perjudicando en estos últimos tiempos ha sido su insistencia en culpar al “sistema” para luego retirarse y no ofrecer una verdadera alternativa; su “irresponsable grandiosidad retórica”. O sea, la típica posición de quien se sabe con razón, pero que a la hora de la verdad se limita a rasgarse las vestiduras. Y, yo añadiría, que actúa siguiendo sus propias inercias sin adecuar su acción a las nuevas circunstancias. El empeño principal de la izquierda ha sido la defensa del status quo, el mantenimiento del Estado de bienestar, más que la articulación de un verdadero proyecto transformador. Una izquierda “conservacionista” más que una izquierda ilusionante y con proyecto de futuro. Ha luchado más por conservar sus logros históricos que por redefinir sus objetivos de cara al porvenir. No ha sabido establecer, en suma, un adecuado balance entre pragmatismo y utopía. Se ha limitado a demonizar a los mercados, a la codicia capitalista y al populismo de derechas, sin ser capaz de cartografiar la dirección de los nuevos tiempos. Carece, en definitiva, de un proyecto de buena sociedad a la que hemos de aspirar y cómo presentarlo a ciudadanos temerosos de todo cambio, pero no por ello menos dispuestos a dejarse ilusionar. Sigue leyendo

La pesadilla de John Lurie

John Lurie durante una actuación en Londres en 1981.- GETTY IMAGES

DIEGO A. MANRIQUE – Madrid – 04/09/2010

Se rumoreaba en el mundillo del arte visual, donde ahora se desenvuelve John Lurie: que el fundador de los Lounge Lizards vive escondido, víctima del seguimiento obsesivo de alguien que se solía presentar como su mejor amigo. Lo reveló incluso el pasado año, en una entrevista con EL PAÍS, realizada con motivo de la salida de su libro A fine example of art. Comentaba entonces: “Estoy huyendo. Una historia increíble. Un tipo, conocido, que intentó suicidarse y al que ayudé, y que ahora quiere matarme. Un loco. La policía me dijo que me fuera una temporada de Nueva York. El acoso ha sido terrorífico”.

El desagradable asunto se ha hecho de conocimiento público tras un minucioso reportaje publicado en la revista The New Yorker bajo el título de Sleeping with wea-pons (Durmiendo con armas). El texto no ha gustado a Lurie ni a su círculo. El acosador, John Perry, aprovecha para hacer publicidad de sus cuadros y presentar el conflicto como responsabilidad de un Lurie arrogante e ingrato. Sigue leyendo

Por qué queremos a Chéjov

Anton Chéjov y Olga Knipper

ELVIRA LINDO 21/08/2010

El último adiós a Chéjov estuvo marcado por un quiebro cómico. Su cuerpo inerte, procedente de un balneario alemán, entraba en la estación de Moscú en un vagón de ostras. Aquellos que le esperaban se equivocaron de muerto y se unieron a la comitiva que honraba a un general, con orquesta incluida. Su amigo, el escritor Máximo Gorki, lamentó que aquella anécdota tragicómica rubricara la vida de quien tanto había huido de la vulgaridad. Cierto, pero también lo es que la melancolía chejoviana está impregnada de ese humor con el que empezó a ganarse la vida, escribiendo historietas cómicas bajo el seudónimo de Antosha Chejonte. Él reivindicó la ironía tanto en los cuentos posteriores como en su teatro, luchando porque los actores interpretaran sin énfasis y sin olvidar que un aliento de comicidad vibra, como en la vida, por debajo de la tragedia. Chéjov no quiso verse nunca a sí mismo en el papel del muerto, sino en el del hombre que observa la comitiva fúnebre y reflexiona: “Mientras a ti te llevan al cementerio, yo me iré a desayunar”. Un tozudo apego a la vida en quien estuvo esquivando el destino fatal de los tuberculosos durante un tercio de la suya. Sigue leyendo

Rabindranath Tagore: un indio cosmopolita

Rabindranath Tagore y Albert Einstein, Agosto 1941

RAMIN JAHANBEGLOO 05/09/2010

Han comenzado en el mundo las celebraciones que, durante un año, conmemorarán el 150º aniversario del nacimiento de Rabindranath Tagore, un gigante de la vida intelectual y cultural de India en el siglo XX, nacido el 7 de mayo de 1861.

En su apasionante introducción a Gitanjali, W. B. Yeats escribió: “Estos poemas muestran en su concepción un mundo con el que he soñado toda mi vida. Es la obra de una cultura superior”. Han pasado más de 100 años desde que Yeats hizo ese comentario entusiasta sobre la poesía del intelectual indio. En Occidente, el nombre de Rabindranath Tagore ya no figura hoy entre las grandes figuras de su tiempo. La exuberante recepción que se le tributó en los primeros años ha ido dejando paso a una indiferencia casi total. Sigue leyendo

Pistolas y mares

Pistola CARMEN SECANELLA | Chéjov dijo que si aparece una pistola al principio de una trama tiene que ser para que al final alguien la dispare.

LUIS MAGRINYÀ 21/08/2010

Leí La estepa por recomendación -una entre tantas- de su grandísimo traductor Víctor Gallego: esta extraña road story rusa, en la que un niño de nueve años recorre en calesa el largo camino de su pueblo a la ciudad donde ingresará en el instituto, fue un hito en la carrera de su autor y Víctor insistía en que era como el epítome de lo chejoviano. A mí me dejó intrigado. La historia termina con el niño instalado ya en su paradero, acogiendo “con lágrimas esa vida nueva y desconocida” sobre la que el narrador se pregunta textualmente: “¿Qué le depararía?”. Esta pregunta es la última frase del relato pero de algún modo -de un modo muy chejoviano- se resiste a ser su final. Con ella, proyectando la narración hacia lo que aún tiene que ocurrir, el autor parece dejarnos claro que lo que ha contado es sólo un fragmento, que una narración no puede aspirar a describir la vida en su totalidad más que señalando, precisamente, la imposibilidad de hacerlo.

Se sabe que Chéjov dijo en varias ocasiones -refiriéndose sobre todo al teatro- que si aparece una pistola al principio de una trama tiene que ser para que al final alguien la dispare. Esta pistola -“la pistola de Chéjov”- ha llegado a dar nombre a una figura literaria que antes se conocía como “anticipación”, y se ha difundido, paradójicamente, como consigna de cierto tipo de construcción narrativa -economía, funcionalidad, previsión y control dramático- que los lectores de Chéjov probablemente no identifiquemos demasiado con él. Sigue leyendo

Desafío a Frabetti

Steve McCurry/Agencia Magnum

MANUEL LOZANO LEYVA

* Catedrático de Física atómica, molecular y nuclear en la Universidad de Sevilla

Las matemáticas en India, como en algunas otras culturas, se desarrollaron al socaire de la astronomía, y ésta y la astrología aún estaban tan imbricadas que se complementaban. Uno de los matemáticos más sobresalientes de la antigüedad fue Bhaskara II también conocido como el maestro y el sabio. Había nacido en 1114. Su obra está recogida en tres libros fascinantes: Lilavati, Bijaganita y Siddanta Siromani. Tan apreciado y famoso era Bhaskara que hasta Fyzi, el gran poeta de la corte del emperador Akhar, dejó poemas y escritos dedicados a él. En uno cuenta que Lilavati era la hija del matemático y la razón por la que tituló su obra principal con su nombre.

Cuando nació su hija, Bhaskara consultó sobre su futuro a sus amigos astrólogos. Todos vaticinaron que jamás se casaría. Sólo uno entrevió en su horóscopo una posibilidad. Sigue leyendo

Cuando la ficción sirve de defensa

DANIEL MORDZINSKI | Alberto Manguel, el mes pasado en un terreno cercano a su casa en la aldea francesa de Mondion.

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS – Mondion – 01/09/2010

Sobre la mesa de trabajo de Alberto Manguel hay una pulcra fila de cuadernitos idénticos, un centenar, tantos como cantos tiene la Divina comedia. Cada día entre las seis y las siete de la mañana el escritor argentino lee un canto y anota en una de esas libretas sus impresiones. Luego desayuna. “A Dante lo guardo para mí”, explica. Es decir, no está preparando un ensayo sobre el poeta toscano. “¿Sabe lo que me sigue asombrando? Que ese libro haya salido de una sola cabeza”.

También asombra que la vida de Alberto Manguel -que publica La ciudad de las palabras (RBA), una recopilación de cinco conferencias sobre el valor de la ficción como aviso contra las trampas de la identidad y las mentiras de la propaganda- sea la de una sola persona. Sigue leyendo

El portero enamorado

"Jaguar" de Jean Rouch (1967)

GUSTAVO MARTÍN GARZO 09/09/2010

En 1998, Jean André Fiesche rodó un emocionante reportaje para la televisión francesa sobre el cineasta Jean Rouch en que este habló de su método de trabajo. Se basaba en algo que había aprendido del pueblo de los dogón: en “hacer como si”. Todas las películas que Rouch rueda en el África negra son falsos documentales y, sin embargo, pocas veces se ha mostrado de una manera más honda y veraz la vida de los pueblos que viven en esa zona del mundo. “Al hacer como si, declara, se está mucho más cerca de la realidad”. Jean Rouch no pretende captar la realidad tal como es, sino conseguir otro tipo de realidad, que busca la verdad de la ficción.

Desde un punto de vista racionalista el pueblo de los dogón es un pueblo de grandes mentirosos, ya que no tienen ningún reparo en apropiarse de las historias que les gustan haciendo como si les hubieran sucedido a ellos. Por ejemplo, alguien escucha la historia de un dios que protege a las vacas, e inmediatamente adoptan a ese dios como propio. En su película La caza del león con arco, Rouch nos muestra a una casta hereditaria, que es la única que tiene derecho a matar leones. Los pastores solo pueden tirarles piedras para ahuyentarlos. Consideran que el león es necesario para el rebaño y saben identificar cada león por sus huellas. Pero cuando un león mata demasiadas reses, hay que suprimirlo porque se trata de un león asesino. La película relata los episodios de esta caza en la que técnica y magia están íntimamente relacionadas. Sigue leyendo

Quema del Corán: crónica de un horror


Desde la toma de Granada a la guerra de Bosnia, este libro ha sido enviado a la hoguera una y otra vez.

FERNANDO BÁEZ 11/09/2010

Hace unos días, los miembros de una pequeña y desconocida iglesia cristiana de Florida anunciaron que quemarían ejemplares del Corán, pero además que convertirían la fecha del 11-S en el día mundial de la destrucción de cualquier obra islámica. El pastor Terry Jones, impertérrito ante la presión internacional, ha creado un enlace en Facebook que lleva el nombre de International Burn a Quran Day donde invita a colaborar con la hoguera que arderá en Gainesville el día prometido entre las seis y las nueve de la tarde.

Lo triste, lo trágico, es la cantidad de veces que este incidente ha ocurrido con consecuencias amargas. Heinrich Heine, por ejemplo, escribió en Almansor (1821): “Allí donde queman libros, acaban quemando hombres”. La frase es bastante citada; lo que acaso se ha olvidado (no sé si por mala fe) es que se refiere a la quema de ejemplares del Corán ocurrido en la ciudad de Granada tras su conquista por los Reyes Católicos. A saber, un sacerdote llamado Francisco Jiménez de Cisneros, en 1500, ordenó recoger cualquier edición de libros árabes, y especialmente del Corán, y decidió que fueran sometidos al juicio implacable de las llamas. Más de 5.000 volúmenes fueron incinerados, pero como rasgo singular el sacerdote ha pasado a la historia como el fundador de la noble Universidad de Alcalá. Sigue leyendo

¿Robó Einstein a su mujer la Teoría de la Relatividad?

REPUDIADA. La madre de Einstein nunca vio con buenos ojos a Mileva. "Cuando tengas 30 años, ella será una bruja", le decía. La pareja, en la foto, con su primer hijo varón, Hans Albert.

ALEX ROVIRA | FRANCESC MIRALLES | PACO REGO

8 de Noviembre de 2009

“Estoy solo con todo el mundo salvo contigo. Estoy muy feliz de haberte encontrado, tan parecida a mí en todos los aspectos”. La carta de Einstein, dirigida a la que después se convertiría en su primera esposa, es del año 1900. Una flecha había atravesado el corazón del genio. Y esa flecha llevaba el nombre de Mileva, una serbia de lúcida cabeza muy distinta a todas las muchachas que Albert Einstein había conocido hasta entonces: cojeaba a causa de una artritis congénita, en el Instituto Politécnico de Zurich donde ambos estudiaban se la consideraba más bien fea y, además, era casi 4 años mayor que él.

Mileva es el enigma. La respuesta, quizás, a mucho s de los interrogantes sin respuesta desde la muerte del padre de la relatividad, en 1955. La joven a la que Albert dejó embarazada antes de llevarla al altar (hasta hace poco no se supo que nació una niña, dada en adopción). La científica, se malician algunos, a la que el Nobel de Física habría robado la mismísima fórmula con la que pasó a la Historia: e=mc2. Sigue leyendo

¿Hubo jazz en la Guerra Civil?

Diario ABC de Madrid (27 de Agosto de 1936)

DIEGO A. MANRIQUE 06/09/2010

Seguramente, ya conocen las novelas de espionaje del neoyorquino Alan Furst. Este verano se tradujo la primera de la serie, Soldados de la noche, que deja mal cuerpo entre los lectores españoles por sus enormes patinazos históricos. Una parte transcurre durante los primeros meses de nuestra Guerra Civil y Furst parece creer que Burgos se mantuvo leal a la República o que el POUM era anarquista.

Furst destaca un detalle de la vida cotidiana en el Madrid sitiado que también chirría. Aparentemente, se emitía un programa de jazz hot, dedicado a “los bravos luchadores”. En el texto original, el locutor usaba un español macarrónico que multiplicaba las dudas. Aparte, presentaba un disco todavía no grabado en 1936 (In a sentimental mood, de Django Reinhardt) o un blues de Bessie Smith, vocalista entonces poco conocida fuera de la minoría afroamericana en Estados Unidos. Sigue leyendo

El arrebato asesino de Caravaggio

Retrato de Caravaggio, por Ottavio Leoni.

Retrato de Caravaggio, por Ottavio Leoni.

SILVIA CAMPILLO 29/08/2010

Caravaggio ha venido al mundo para destruir el arte”, dijo el pintor francés Poussin cuando se acercó a la obra del artista lombardo por primera vez, a finales del siglo XVI. Sin embargo, Michelangelo Merisi di Caravaggio (1571-1610) se destruyó a sí mismo. Muchos historiadores coinciden en que el artista sufría impulsividad psicopática, lo que le hacía superar los límites de la vehemencia y le convertían en un auténtico pendenciero, hasta el punto de ser capaz de atacar a alguien por el más mínimo malentendido. Sin embargo, el motivo por el cual el pintor dio muerte a Ranuccio Tomassoni, entre las 19 y las 22 horas del 29 de mayo de 1606 (según recogen Riva & Viganò en su libro Un delitto al giorno), fue por una discusión mientras se enfrentaban durante un partido de pala a corda (precursos del tenis), donde se juegaban diez escudos. Sigue leyendo

Esposas anónimas

Federico Yankelevich

Federico Yankelevich

UMBERTO ECO 29/08/2010

Recientemente descubrí en la red una enciclopedia de mujeres, muchas de las cuales han sido olvidadas injustamente por la mayoría de los historiadores. Hay una excepción: en su libro de 1690, Historia de mujeres filósofas, el académico francés Gilles Menage escribió sobre Diotima la Socrática, Arete la Cirenaica, Nicarete la Megariana, Hiparquia la Cínica, Teodora la Peripatética, Leoncia la Epicúrea y Temistóclea la Pitagórica, sobre quienes conocemos muy poco. Y lo correcto es que muchas de estas mujeres sean rescatadas del olvido.

No obstante, lo que realmente falta es una enciclopedia de esposas. Frecuentemente se dice que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, desde el emperador bizantino Justiniano y su esposa Teodora (la ex actriz) hasta Barack y Michelle Obama. Es curioso que nunca se diga lo opuesto: no hablamos acerca del hombre detrás de la gran Isabel I de Inglaterra, por ejemplo, o de su contemporáneo compañero viudo, de largo reinado. Pero pocas veces, si es que alguna, las esposas reciben la atención que merecen. Sigue leyendo

Trotski y Mercader, vidas cruzadas

DANIEL REBOREDO | HISTORIADOR
El 21 de agosto de 1940 moría León Davidovich Bronstein, Trostki, asesinado por el comunista español Ramón Mercader. La prensa mundial se hizo eco del asesinato cinco días más tarde, destacando en sus editoriales la figura del protagonista de la Revolución Rusa. Teórico del marxismo, presidente del sóviet de San Petersburgo en la Revolución de 1905, periodista incisivo y polémico, revolucionario convencido, jefe del Comité Militar Revolucionario de Petrogrado, organizador de la Revolución de 1917, comisario de Guerra, creador del Ejército Rojo, líder del primer Estado socialista del mundo y de la nueva Internacional con Lenin, dirigente del Gobierno soviético hasta que fue expulsado del Partido Comunista Ruso (1927) y de la URSS (1929) por su rival Josif Stalin, Trotski se pasó el resto de su vida buscando un lugar seguro donde hacer públicas sus feroces críticas al estalinismo defendiendo los ideales de la Revolución de Octubre. Vivió en Turquía, Francia y Noruega y finalmente se instaló en México, invitado por el general Lázaro Cárdenas, presidente del país, en 1937. Escribió numerosos ensayos, una autobiografía, ‘Mi vida’ (1930), una ‘Historia de la Revolución Rusa’ (1931-1933), ‘La revolución traicionada’ (1937) y numerosos artículos sobre los principales temas de la actualidad de su época. Sigue leyendo

El Señor de los ‘Moscas’

Un caza republicano Mosca A. ADAR .

JACINTO ANTÓN 28/08/2010

Me senté entre el polvo al borde de la pista del olvidado aeródromo para soñar con los viejos pilotos. Los hombres que se alzaron desde aquí hacia el cielo encendidos de luz y de coraje sostenidos con la tenue esperanza de no caer. Los imaginé en el firmamento furiosamente azul del verano envueltos en su excitante aventura de aire y libertad, y durante unos instantes me sentí parte de su mundo fulgurante de horizontes ilimitados, donde solo cuentan las certezas y la belleza adquiere una calidad diáfana con la omnipresencia del peligro.

“Este campo, Santa Oliva, fue hace 72 años la base de varias escuadrillas de caza del Grupo 21”, me explicaba el miércoles entre un calor sofocante Ramón Arnabat, director del Centro de Investigación y Documentación sobre la Aviación Republicana y la Guerra Civil. Bajo los expertos ojos de Arnabat, el terreno de sembrados y viñas del Penedès recupera su antigua fisonomía, el campo de aviación vuelve a la vida y los aeroplanos Mosca y Chato de nuevo ruedan en las pistas. “Una de las tres pistas seguía exactamente la orientación de esa carretera entre las dos hileras de olivos; en esa masía, Cal Sereno, se instaló el personal del campo y en aquella caseta estaba el mando operativo”. Caminamos hasta la pequeña construcción medio escondida en una pineda en los límites del aeródromo. Entro en la caseta en ruinas en la que cabía justo una mesa y un teléfono y desde la que el jefe del campo ordenaba el despegue de las escuadrillas. Asomado a la ventana alargada imagino la febril actividad, el ruido, el enjambre de los letales aparatos. El techo bajo está lleno de nidos de avispa. Sigue leyendo

La vuelta del sargento Kirk

Imagen de Sargento Kirk, de H. G. Oesterheld y Hugo Pratt (Norma).

ÁLVARO PONS 28/08/2010

Novela gráfica. Aunque la temporada otoñal parece escasa en cuanto a estrenos de cómic de autores hispanoamericanos, pocas veces aquello de “más vale calidad que cantidad” puede ser más apropiado, ejemplificado a la perfección con tres novedades que llegarán en los próximos meses a las librerías. En primer lugar, la nueva novela gráfica de Paco Roca, ganador del Premio Nacional de Cómic con la exitosa Arrugas y que demuestra su incesante inquietud explorando ahora la intrahistoria del tebeo español con El invierno del dibujante (Astiberri), donde narra las vicisitudes de los autores de cómics que trabajaban para la editorial Bruguera en la Barcelona de los años cincuenta. Una obra que coincidirá en tema y momento con el estreno de la esperada película del director Óscar Aibar sobre Manuel Vázquez, el carismático dibujante de Anacleto o La abuelita Paz que será también protagonista de un completo libro teórico a cargo del prestigioso especialista Antoni Guiral. Sigue leyendo

Lecturas en corto y ruido en la Red

Foto: Juan García Gálvez

ENRIQUE GIL CALVO 21/08/2010

En esta época de prolongación de la longevidad, cuanto más largas se hacen las vidas humanas, más cortas resultan las lecturas que permiten guiar el flujo vital. La demanda de mercado lo demuestra bien, pues solo se venden microrrelatos, ensayos breves o novelas que parecen largas, pero que se leen como se escriben: de un solo plumazo. Y en la Red no digamos, pues donde estén los post de los blogueros que se quiten los artículos sesudos (como presume de ser este). Es la moda impuesta a la manada por las redes gregarias como Twitter, que requiere textos de forzada brevedad (longitud máxima de 140 caracteres). Algo que este mismo periódico acaba de emular con su último lanzamiento digital, el microblogging ‘Eskup’. Y lo mismo ocurre con la prensa, donde ya casi nadie lee las apretadas columnas de los artículos, contentándose con los titulares a modo de rápido resumen. Para lo cual no hace falta leer el periódico de papel, pues puede hacerse en sus páginas digitales en la Red, donde para retener o al menos captar la atención del lector hay que cambiar los titulares de prensa cada poco rato.

Curiosa inversión de las relaciones entre lectura y realidad. Cuando la vida era corta, necesitada e incierta, como ocurría antes del Estado de bienestar, solo las lecturas largas, constantes y duraderas permitían domesticarla y controlarla a voluntad, sometiéndola a reglas programadas previsibles de antemano. De eso se encargaba la práctica de la lectura, que adiestraba a los sujetos en el espíritu letrado tras hacerles incorporar el hábito lector.

Pero tras el advenimiento de la sociedad posindustrial, la lectura de la vida ha invertido su signo. Sigue leyendo

Arthur Rimbaud: Yo es otro

Rimbaud se fugó por primera vez a París en 1870. Tenía 16 años y todavía parecía una niña de tez delicada, ni siquiera le había cambiado la voz.-

MANUEL VICENT 28/08/2010

Cómo desentrañar el alma del poeta que inauguró la estética moderna, el hombre con cara de niño capaz de experimentar todos los vicios como una conquista de la libertad. Enamorado perdidamente de Verlaine creó Una temporada en el infierno. Tenía 19 años cuando decidió sentar la cabeza y convertirse en traficante de armas

Se trata de saber por qué un niño angelical de ojos azules y bucles dorados pudo convertirse en el adolescente más depravado sin haber perdido la inocencia; por qué un poeta superdotado, creador del simbolismo, el que usó por primera vez el verso libre, el que inauguró la estética moderna, abandonó la literatura a los 19 años, en la cumbre de su genio y se convirtió en un contrabandista de armas y sólo entonces fue feliz. Este enigma ha dado de comer a centenares de críticos literarios. Llegar al alma de Rimbaud siempre se ha considerado una proeza de la psicología humana. Sigue leyendo

Ruralizar la economía

GUSTAVO DUCH GUILLOT

Dice Susan George en su último libro, Sus crisis, nuestras soluciones, que “todas estas crisis proceden de las mismas políticas neoliberales establecidas por los mismos actores (…). Podríamos gozar de un mundo limpio, verde, rico y justo, donde todos y todas pudiéramos vivir dignamente. A su lógica, debemos oponer la nuestra. No es tan complicado si comenzamos por invertir los términos”. Por ejemplo, y ya se ha presentado en estas páginas, frente al paradigma del crecimiento permanente como supuesto motor de desarrollo, hagamos de esta crisis la oportunidad para retroceder unos pasos del camino andado y reprogramar un decrecimiento (no forzado, como el actual) saludable para un planeta caliente.
Bajo esa misma lógica nuestra, ¿qué pasaría si volteáramos –al menos en parte– el esquema dominante que ha llevado al sector primario de la economía de encabezar hasta los años sesenta y setenta las cifras del empleo y de contribución al Producto Interior Bruto a un papel casi residual en las llamadas economías modernas? ¿Qué pasaría si se promoviera ruralizar la economía? O, tomando una propuesta concreta, ¿qué sucedería con el empleo si cuestionáramos las políticas clásicas a favor de la agricultura intensiva en petróleo, por una agricultura ecológica intensiva en mano de obra? Sigue leyendo

Apostasía

Obra de Piero Manzoni. Tirada exclusiva de 90 latas que él mismo envasó y que contenían 30 gramos de su propia mierda, latas a las que denominó "100 % mierda de artista".

José Ángel Mañas 14/08/2010

Lo que me gusta del verano es que, con la modorra, se reduce la actividad social y uno se encuentra, de repente, con bastante tiempo para leer. Acabo de terminar, con algo de retraso, el ensayo que publicó Umberto Eco sobre la fealdad (Historia de la fealdad, Lumen 2007) y, más allá de los méritos que pueda tener el texto, me ha llamado la atención el que no ha quedado resaltado con suficiente fuerza algo que para mí es una evidencia: que se puede considerar al conjunto del arte contemporáneo, con muy pocas excepciones, como una apología de la fealdad.

Lo que supone el arte contemporáneo es, básicamente, una inversión radical de valores estéticos; un repetir, con las brujas de Macbeth, lo que es feo es bello, lo que es bello es feo (la frase también se cita en el libro). Si alguien tiene alguna duda, no tiene más que entrar en cualquier museo consagrado al arte contemporáneo y hacerse esta pregunta: ¿cuántas de las obras aquí presentes puedo considerar realmente bellas? Sigue leyendo

La aplazada muerte de Tony Judt

Tony Judt

El recientemente fallecido historiador, indomable en sus juicios, judío irreverente con el dogma y observador socarrón de las grandes instituciones culturales, pervive en sus palabras, sigue hablando para nosotros

VICENTE MOLINA FOIX 21/08/2010

Han sido poco más de 20 los capítulos del relato autobiográfico que Tony Judt escribió en los siete meses finales de su vida. El último en publicarse fue póstumo; lleva la fecha del 19 de agosto, aunque se distribuyó y envió a los subscriptores de The New York Review of Books (donde aparecieron todos) coincidiendo con la muerte del historiador, ocurrida el día 6 de este mes.

La historia de la enfermedad inevitablemente mortal que le diagnosticaron en septiembre de 2008 la contó el propio Judt en el primero de la serie, titulado Noche, que publicó en su momento EL PAÍS; la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) le iba inmovilizando paulatinamente el cuerpo y las extremidades, sin borrarle la capacidad mental y sin producirle dolor; “un encarcelamiento progresivo y sin fianza” (si bien al traducir ‘fianza’ se pierde el doble sentido de su without parole, que alude a la falta de las palabras; Tony Judt también iba perdiendo el habla).

Condenado a una supervivencia inmóvil y completamente asistida, la noche era el peor momento de quien, resignado a no poder ni soñar con una imposible libertad de movimientos, decidió “revolotear” en su vida anterior, sus pensamientos, sus fantasías, sus memorias y desmemorias, distrayendo de ese modo la alternativa del insomnio, la incomodidad de una postura semierecta en la cama, la angustia de unos picores corporales que por sí solo no podía calmar. Sigue leyendo

Teleseries de autor

Marcelo Figueras 14/08/2010

En la calidad de la escritura de los guiones está el éxito que viven hoy las series de televisión. Es allí donde parece emerger una creatividad renovadora que podría equipararse a la que supuso el teatro isabelino en su época.

Hasta el siglo XVII, los dramaturgos ingleses (Marlowe, Shakespeare, Jonson) veían sus obras editadas tan sólo en el formato denominado quarto. Así llamados debido a su fabricación -una hoja doblada se convertía en varias páginas de texto impreso-, los quartos se parecían a un panfleto. Hoy suena inverosímil, pero aquellos dramas y comedias no habían alcanzado aún el prestigio de las formas consagradas por el libro: el ensayo (Montaigne, Bacon), los diccionarios y enciclopedias (Florio, Topsell), la narrativa (Cervantes) y la poesía. ¡El único libro de su autoría que Shakespeare acarició en vida fue el de los Sonetos de 1609!

Aquellos quartos son los precursores de los guiones de hoy. Pero tranquilos, que no pretenderé a continuación que los guionistas somos Shakespeare. Aunque no sería injusto parangonar a ciertos autores (Mankiewicz, Wilder, Chayefsky, Coppola) con el Thomas Kyd de The Spanish Tragedie: ilustres antecesores de un relámpago que todavía no encendió nuestro cielo. (¿O será posible que nos haya visitado, ya, bajo el nombre The Wire?).

Tampoco sostendré que los guiones son alta literatura, aunque no cerraría la puerta a su valoración como subgénero. En sus características esenciales -pocas pero precisas indicaciones, diálogos, definición de parámetros visuales y sonoros-, los guiones profetizaron las formas de leer, ver y oír en sincronía que los nuevos soportes hacen ya posible. Las generaciones venideras leerán algo que se parecerá más a un guión que a una novela. No digo que será mejor, pero tampoco peor. Un siglo atrás nadie imaginaba que el cómic emularía la potencia narrativa de la literatura. Hoy títulos como From Hell, de Alan Moore, comparten mi estantería con Marlowe y Shakespeare, y sin complejo de inferioridad alguno. Sigue leyendo

Silencios ominosos, condenas inmisericordes

La silueta de Benedicto XVI, en el Vaticano. | AP

JUAN JOSÉ TAMAYO 14/08/2010

Silencios ominosos y condenas inmisericordes. Esa ha sido la actitud del Vaticano y de buena parte de la jerarquía católica durante los últimos 70 años. Silencios ominosos ante masacres y crímenes contra la humanidad y sus responsables. Condenas inmisericordes contra teólogos y teólogas, sacerdotes, obispos, filósofos, escritores -cristianos o no- por ejercer la libertad de expresión y atreverse a disentir; condenas todas ellas contra toda lógica jurídica, que establece que “el pensamiento no delinque”. Silencios ominosos sobre personas sanguinarias, ideologías totalitarias y dictaduras militares con las manos manchadas de sangre. Condenas inmisericordes a hombres y mujeres de manos limpias, de honestidad intachable, de ejemplaridad de vida.

El más grave de esos silencios fue, sin duda, el de Pío XII ante los seis millones de judíos, gitanos, discapacitados, homosexuales, transexuales, gaseados y llevados a las piras crematorias de los campos de concentración del nazismo. Ya antes, siendo secretario de Estado del Vaticano firmó, en nombre de Pío XI, el Concordato Imperial con la Alemania nazi bajo el Gobierno de Hitler. Ahí comenzó su complicidad con el nazismo. Uno de los intelectuales más madrugadores en la denuncia de tamaño y tan ominoso silencio fue el dramaturgo alemán Hochulth en su obra de teatro El Vicario, estrenada en 1963.

En 1953 Pío XII firmó un Concordato con Franco, legitimando la dictadura, mientras guardaba silencio sobre la represión franquista después de la guerra civil, que costó decenas de miles de muertos. Sigue leyendo

El arte de no terminar nada (Lichtenberg)

Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799), en un dibujo de Johann Ludwig Strecker.-

ENRIQUE VILA-MATAS 14/08/2010

Si los aforismos son “novelas de una sola línea”, los del científico y pensador de Gotinga son de los más apreciables y cómicos

Qué es un aforismo? Difícil ser preciso en la respuesta. Uno, en cualquier caso, cree saber qué no es un aforismo. No lo es, por ejemplo, esta frase de Robert Kennedy: “Si un mosquito pica a mi hermano John, el mosquito puede darse por muerto”. Y uno cree saber que en cambio estas palabras de Nietzsche pueden pasar por un aforismo: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”. Del mismo modo que a uno no se le escapa que si fuera Georg Christoph Lichtenberg el que hubiera escrito en sus cuadernos: “Si un mosquito pica a mi hermano Karl, el mosquito puede darse por muerto”, consideraríamos la frase como un aforismo, quizás porque Lichtenberg ha pasado principalmente a la historia por ellos, por sus aforismos. Aunque, por raro que parezca, no llegó a enterarse de que los escribía, pues se limitaba a trazar ideas en lo que llamaba “cuadernos borradores”: ideas que, con toda la felicidad del mundo, nunca acababa de completar, de cerrar, y menos aún de suponer que un día serían reunidas en volúmenes titulados Aforismos de Lichtenberg.

De todas las definiciones me quedo con la de John Gross: “Una máxima sólo se distingue de un aforismo por ser un pensamiento establecido; el aforismo es siempre disruptivo o, si se quiere, es una máxima subvertida”. Examinemos ahora una frase de Lichtenberg que no es ni una máxima ni un aforismo, pero pasa por ser esto último: “Comerciaba con tinieblas en pequeña escala”. Aunque, bien mirado, ¿de verdad que no es un aforismo? Lo es si lo relacionamos con esta inspirada definición de Leonid S. Sukhorukov: “Un aforismo es una novela de una línea”. De hecho, la propia definición de Sukhorukov ya es ella misma un aforismo. En cuanto a Lichtenberg, no era consciente de su inclinación al aforismo, pero solía escribir muchas novelas de una sola línea: “De su mujer tuvo un hijo que algunos querían considerar apócrifo”. Tampoco pudo llegar a saber nunca que escribía greguerías avant la lettre: “Un tornillo sin principio”. Sigue leyendo

Veranos de lectura

'Niño leyendo tebeos en una calle de Nueva York', del 12 de octubre de 1944. (Foto: André Kertész)

ESTRELLA DE DIEGO 14/08/2010

Pasear por las salas de las civilizaciones extinguidas de un museo es leer un libro de misterio: relatos inesperados, protagonistas legendarios… Aunque los museos son ahora tan populares que los visitantes se agolpan entre los ajuares mesopotámicos y los sarcófagos egipcios -hasta se apoyan en ellos para hacerse la foto- o comen un sándwich en la gran rotonda presidida por Asurbanipal. En medio de ese ruido, las historias intensas que vienen de otro tiempo dejan de oírse: la lectura necesita sosiego.

Lo encuentra no muy lejos, en la cafetería. Allí, un joven de apenas trece años lee ensimismado un libro que apoya sobre la mesa. No consigo descifrar el autor ni el título: da lo mismo. A esa edad se lee todo que cae en las manos porque sobra la curiosidad y el tiempo corre lento -“trece años aún”, ha pensado quizás con fastidio esa misma mañana al levantarse y recordar la obligada visita al museo.

Sentada frente a él, su madre -debe de serlo, pues comparten el idéntico perfil elegante- se concentra en la taza de té: no le interrumpe. Ha debido de arrastrarle hasta las salas, pienso de pronto, en medio de su lectura de verano que, como ocurre en la adolescencia, atrapa igual que las urgencias del amor: no es posible dejar de leer. Sigue leyendo

El miliciano por fin recupera su grafiti

Un historiador y los vecinos se han implicado para salvar la   inscripción. EFE

Un historiador y los vecinos se han implicado para salvar la inscripción. EFE

TONI POLO BARCELONA 19/08/2010

La última versión del nomenclátor de las calles de Barcelona, editada este mismo año, recoge que la calle de Sant Miquel, registrada “antes de 1865”, tuvo otro nombre durante un periodo del siglo XX: Miquel Pedrola. Durante la Segunda República y la Guerra Civil, muchas calles fueron rebautizadas y, posteriormente, el franquismo borró cualquier resto del pasado inmediato. En 2007, el joven historiador barcelonés Dani Cortijo supo de la existencia en la Barceloneta de una inscripción manuscrita, un auténtico grafiti, dedicada a un miliciano. Se pateó todo el barrio en busca de la pintada hasta que dio con ella: “Miquel Pedrola”. A partir de ahí, empezó a tirar del hilo y fue descubriendo datos: Pedrola estuvo vinculado al POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), falleció en el frente de Aragón en agosto de 1936, a los 21 años y era hijo de un cómico de la Barceloneta. El historiador explica su periplo en su libro Històries de la història de Barcelona (Robin Book, 2010). El valor del descubrimiento es innegable: junto con la inscripción que se conserva al lado de la iglesia del Pi dedicada al miliciano desconocido (“Plaça del milicià desconegut”), es el único vestigio del nomenclátor de la Guerra Civil en Barcelona.

Una larga lucha vecinal

Meses después del fallecimiento del combatiente republicano, el ayuntamiento de Barcelona decidió cambiar el nombre de la calle Sant Miquel para otorgárselo a Miquel Pedrola. Nada más acabar la guerra, en 1939, la calle recuperó el nombre del santo y se tapó la inscripción con pintura, haciéndola invisible durante más de 70 años.

Hace algo más de un año y medio, las obras de rehabilitación del edificio de la calle de Sant Miquel, esquina con Escuder, dejó al descubierto y en peligro la antigua inscripción. Sigue leyendo

La Tate exhibe los grabados perdidos de William Blake

Ilustración de William Blake para El libro de Urizen.- TATE BRITAIN

WALTER OPPENHEIMER – Londres – 13/08/2010

En los años setenta, un coleccionista anónimo compró una caja con libros de segunda mano que contenía un tesoro: entre aquellos volúmenes había un folleto con los horarios del ferrocarril y, dentro de aquel folleto, ocho grabados pensados, dibujados e impresos por William Blake para acompañar tres de sus obras literarias. Esas minúsculas obras de arte fueron adquiridas en enero pasado por la Tate Gallery, que pagó por ellas 441.000 libras (535.000 euros) a ese coleccionista, que permanece en el anonimato.

Ahora, coincidiendo con el 183º aniversario de la muerte del artista, esos ocho pequeños y a menudo turbulentos grabados constituyen el plato fuerte de una exposición que, bajo el título de Románticos, ha abierto la Tate Britain en Londres. Reúne más de 170 piezas de artistas como William Turner, John Constable, Henry Fuseli, Samuel Palmer, John Martin, John Linnell, Henry Wallis, Edwind Landseer o William Etty. Sigue leyendo

El hombre del millón de libros

El librero Abelardo Linares, entre las estanterías de una de las naves de Santiponce (Sevilla).- ALEJANDRO RUESGA

DANIEL VERDÚ 12/08/2010

El viejo Eliseo Torres tenía la extraña costumbre de no querer vender sus libros. Aquel librero gallego exiliado en Nueva York siempre quería guardarse algún ejemplar. Como si aquello, un reino de un millón de libros, fuera a durar toda la vida. Pero cada vez que Abelardo visitaba su librería de cinco plantas en el Bronx insistía en llevarse lo que podía. Tanto, que un día Eliseo pidió a su dependienta que no dejara entrar más a aquel sevillano pesado. Con la puerta en las narices, pudo darle una tarjeta. “Si algún día Eliseo falta, llámeme”. Dos años después, sonó el teléfono. Tras una larga negociación con la viuda, llegó el acuerdo. Abelardo Linares se mudaría a Nueva York y dirigiría durante un año la librería para pagar el precio que habían fijado por aquellas 250 toneladas de papel impreso. Si transcurrido el tiempo no lograba alcanzar la suma, volvería a España con las manos vacías y sin el dinero. Ella, claro, aceptó. A un mes de que se cumpliera el plazo, Abelardo ya empaquetaba su tesoro para llevarlo en barco a Sevilla.

“Con el tiempo he llegado a entenderle. La gente pensaba que Eliseo estaba loco porque iba a pasearse por la librería cuando estaba cerrada, como un fantasma. Al poco de estar ahí, yo también empecé a hacerlo. Y sí, a veces a mí también me cuesta vender algunos libros”, confiesa en una de las tres naves de 500 metros cuadrados de Sevilla donde almacena el millón de ejemplares. Sigue leyendo

El tipo que miraba a ritmo de ‘bop’

WILLIAM GOTTLIEB | Arriba, tarde de béisbol de 1947 con el arreglista Pete Rugolo (con el bate) y la cantante June Chisty (primera por la izquierda).

MOKHTAR ATITAR – Madrid – 10/08/2010

“Mi interés por el jazz tuvo sus orígenes en una pieza de cerdo mal cocinada”. Tan improbable motivo condujo a William Gottlieb, Mr. Jazz, (1917-2006) a sus primeros contactos con un estilo musical al que dedicaría su carrera como crítico y fotógrafo, primero en Washington y luego en Nueva York. Porque ese plato mal cocinado derivó en el verano de 1936 en una triquinosis y las horas muertas de la convalecencia fueron amenizadas con discos de jazz y revistas musicales. Eran los años que él mismo bautizó en el título de su libro como La edad dorada del jazz.

Se trata de retratos de Dizzy Gillespie, Cab Calloway o Billie Holiday. Relajadas escenas en los clubes y estudios que ahora, según su última voluntad, la Biblioteca del Congreso de EE UU ha hecho públicos en la red social de fotografía Flickr , sin restricciones de derechos de autor.

En 1938, licenciado en economía y convertido en un frenético jazzista, Gottlieb entró, gracias a un enchufe, en The Washington Post. Los editores del periódico no le consideraron apto para escribir y el joven acabó en la sección de publicidad. Para intentar ganar algo más de los 25 dólares semanales que le pagaban, propuso a sus jefes publicar una columna semanal de jazz. Sigue leyendo

El artículo perfecto

Foto: Antón Senkou

JAVIER CERCAS 08/08/2010

NO falla: al empezar las vacaciones de cada verano dedico un rato a limpiar mi despacho de recortes de periódico y esbozos de artículos no escritos durante el año, pero nunca termino de hacerlo sin sentir una punzada de melancolía provocada por la sospecha venenosa de que enterrado entre esa hojarasca se halla el germen del artículo perfecto, el artículo que he estado intentando escribir desde que empecé a escribir artículos. El verano pasado combatí la melancolía enumerando en un artículo unos pocos artículos no escritos el año pasado; a continuación añado unos pocos no escritos este año, y además me comprometo a repetir el experimento cada verano, con la esperanza de que alguien me vengue y escriba alguna vez con estos materiales de deshecho el artículo perfecto. Sigue leyendo

El álbum secreto de Frida Kahlo

NICKOLAS MURAY | Frida Kahlo en Nueva York, 1946.

GREGORIO BELINCHÓN – Madrid – 08/08/2010

Como la mayor de las riquezas secretas en una isla del tesoro, las joyas estaban allí, encerradas, sin que nadie supiese lo que ocultaba el archivo. Pocas veces el mundo del arte se ha visto conmocionado con un descubrimiento así. Cuando Frida Kahlo falleció en 1954, con 47 años, Diego Rivera donó la Casa Azul de Coyoacán al pueblo de México para que se convirtiese en el museo de Kahlo. Sin embargo, los archivos fotográficos de la artista eran también los de él (en vida, ella los había fusionado en uno) y Rivera los guardó. Poco antes de morir, pidió a su albacea, Lola Olmedo, que sus papeles no vieran la luz hasta 15 años después de su muerte. Durante 50 años aquellos armarios y cómodas repletas de fotografías permanecieron sellados. Hasta que en 2006 la luz iluminó sus secretos.

Y aparecieron 6.000 fotografías. Vibrantes, familiares, artísticas, dedicadas, personales, inspiradoras, turísticas, trucadas, recortadas y algunas, solo algunas, hechas por la misma Kahlo. Sigue leyendo

Noche

Tony Judt, fotografiado en Madrid en octubre de 2006, dos años antes de que le diagnosticaran la enfermedad.- LUIS MAGÁN

TONY JUDT 17/01/2010

(Cada vez se descubren más casos de esclerosis lateral amiotrófica. Al prestigioso historiador británico Tony Judt, 61 años, le han diagnosticado esa enfermedad. Está paralizado de cuello para abajo. Le cuesta tragar, hablar, sujetar la mandíbula. Necesita ayuda para todo. Pero sigue lúcido, lo que le permite asistir día a día a su proceso degenerativo.)

Padezco un trastorno neuromotor, en mi caso una variante de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA): la enfermedad de Lou Gehrig. Los trastornos neuromotores no son raros, ni mucho menos: es un término que engloba la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y una variedad de enfermedades de menor gravedad. Los rasgos distintivos de la ELA -la menos habitual de esta familia de enfermedades neuromusculares- son que no hay pérdida de sensación (lo cual tiene sus ventajas y sus desventajas) y que no hay dolor. Por consiguiente, al contrario que en casi cualquier otra enfermedad grave o mortal, aquí uno tiene la posibilidad de contemplar a sus anchas y con unas incomodidades mínimas el catastrófico avance de su propio deterioro.

En la práctica, la ELA constituye una prisión progresiva sin fianza. Primero, uno pierde el uso de un dedo o dos; luego, de una extremidad; luego, y de forma casi inevitable, de las cuatro. Los músculos del torso se adormecen hasta casi el letargo, un problema práctico desde el punto de vista digestivo, pero que, además, pone en peligro la vida, porque la respiración se vuelve al principio difícil y luego imposible sin la ayuda externa de un aparato con un tubo y una bomba. En las modalidades más extremas de la enfermedad, relacionadas con la disfunción de las neuronas motoras superiores (el resto del cuerpo funciona gracias a las llamadas neuronas motoras inferiores), tragar, hablar e incluso controlar la mandíbula y la cabeza se convierten en cosas imposibles. Yo no sufro (todavía) este aspecto de la enfermedad; si no, no podría dictar este texto. Sigue leyendo

Tony Judt, historiador experto en la Europa del siglo XX

Tony Judt, durante una visita a Madrid en 2006.- LUIS MAGÁN

DAVID ALANDETE 09/08/2010
Tony Judt, uno de los historiadores e investigadores de la Europa de finales del siglo XX más respetados en su profesión, falleció el viernes en su residencia de Nueva York, según confirmó la Universidad de Nueva York, para la que trabajaba como profesor. Tenía 62 años y había padecido, durante casi dos años, los devastadores efectos de la enfermedad de Lou Gehrig, o esclerosis lateral amiotrófica.

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Milagros ruinosos

CARLES FRANCESC | Vista nocturna de la Ciudad de las Ciencias, L'Hemisfèric y el Museo Príncipe Felipe de Valencia.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA 07/08/2010

Hay muchas diferencias entre el trabajo de los arquitectos y el de los escritores, pero a mí me llaman especialmente la atención dos de ellas. La primera, la escala diversa de nuestras equivocaciones: una novela mala no hace mucho daño, y se olvida muy pronto; un edificio atroz o una plaza mal diseñada pueden ser un tormento para la vida práctica de muchas personas durante muchísimo tiempo. La segunda diferencia es que a un escritor casi nunca deja de alegrarle que se critique a un colega en su presencia, mientras que un arquitecto, si oye a un lego criticar a otro arquitecto, de manera inmediata sale en su defensa, con una mezcla muy curiosa de altanería y condescendencia. Con raras excepciones, los arquitectos piensan que el hecho de que casi todos nosotros nos veamos afectados muy directamente por los trabajos que hacen no nos da derecho a opinar sobre ellos. Si decimos algo negativo, o inconveniente, nos mirarán de inmediato como a penosos retrasados mentales. Igual que padres benévolos, pero firmes, ellos saben mucho mejor que nosotros mismos lo que más nos conviene. Sonríen con fatigada paciencia cada vez que nos quejamos de sus plazas sin árboles pavimentadas de cemento o granito, tan adecuadas para los climas mesetarios y para las fotos de las revistas de arquitectura, de sus bancos públicos sin respaldo, o con respaldo en forma de afilada cuña metálica.

Yo no sé si a Llàtzer Moix los veinte años que lleva escribiendo sobre arquitectura en La Vanguardia le conceden alguna autoridad a los ojos de un gremio tan quisquilloso, pero el viaje que ha hecho por la España de los arquitectos estrella, la apoteosis del pelotazo y las obras descomunales y con mucha frecuencia insensatas que se han ido levantando en los últimos diez o quince años, quedará como la crónica veraz de un tiempo que muy pronto se verá muy lejano y se habrá vuelto imperdonable. Sigue leyendo

El nuevo ecosistema de la información

El Roto

DIEGO BEAS 05/08/2010

Hace apenas unas semanas le preguntaron a Daniel Ellsberg -responsable de filtrar a la prensa los Papeles del Pentágono en 1971- qué habría hecho hoy, en la era de las redes e Internet, si tuviera en sus manos documentos de la misma importancia de aquellos que fueron el principio del fin no solo de la guerra de Vietnam, sino también de la presidencia de Richard Nixon.

Sin dudarlo, Ellsberg, un hombre que casi alcanza los 80 años y que ha hecho del acceso a la información y la transparencia en el Gobierno una misión, respondió: compraría un escáner y los subiría a Internet.

El entrevistador, insatisfecho con la respuesta, le presionó: “Pero, ¿no considera que la prensa aporta algo; es decir, más allá de los datos y la información que contenían los Papeles del Pentágono, no fueron el New York Times y el Washington Post los que proporcionaron el contexto para interpretar lo que sucedía y cambiar el curso de la historia?”.

Un Ellsberg escéptico respondió que no estaba tan seguro. Lo importante, enfatizó, es hacer pública la información; ponerla en manos de la opinión pública y dejar que la presión surja de allí; si pasa o no por los filtros de los medios de comunicación ha dejado de ser la clave.

¿De verdad? Sigue leyendo

“Cibersubrayados”

MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO 04/08/2010

Sabemos que el actual neolítico tecnológico no ha hecho más que empezar y que los inventos y nuevas aplicaciones se suceden vertiginosamente. El negocio reside precisamente en esa neomanía inducida que nos lleva a adquirir lo siguiente cuando todavía no hemos aprendido a utilizar lo anterior. Los cambios tecnológicos han multiplicado hasta lo impensable nuestros intercambios: estamos hiperconectados con el mundo, en cuya ingente panoplia humana elegimos a nuestros cómplices. Amamos ser multitud -aunque sea virtual- más que nunca: se diría que sólo en ella nos sentimos individuos. Somos conscientes (antes era sólo intuición) de que en la megalópolis global -¿quién habla ya de aldea?- por la que nos movemos como pez en el agua muchos están pensando y deseando lo mismo que nosotros. Ahora podemos hallarlos: se acabó la muchedumbre solitaria. Hemos ampliado exponencialmente el círculo de nuestras relaciones (Facebook, etcétera), y nuestros cada vez más manejables aparatos nos permiten atenderlas, y ocuparnos al mismo tiempo de otros asuntos con algo parecido a la atención flotante que prestan los psicoanalistas a los analizandos. Como nuestros iPhone o iPad, también nosotros somos cada vez más multitareas: la (antigua) calle mayor, donde encontrábamos de todo, la llevamos en el bolsillo. Y, además, podemos navegar por ella con amiguitos lejanos mientras compramos o leemos el periódico. Cada vez abarcamos, cada vez más nos concentramos menos. Somos el futuro. Sigue leyendo

El coche del fin del mundo

El coche en el que viajaba el archiduque Francisco Fernando cuando lo mataron en Sarajevo.

JACINTO ANTÓN 31/07/2010

Estuve un buen rato observando burlonamente la vieja e historiada camioneta DKW hippy aparcada junto a la playa en un rincón ignoto de Formentera. La sonrisa irónica y suficiente se me heló al leer la frase pintada entre las flores y dibujos de delicuescente psicodelia: “No te rías, tu hija puede estar dentro”. Curiosamente -así de raros somos los humanos- me puse a pensar no en mis hijas sino en automóviles.

Nunca me han importado demasiado los coches desde el punto de vista de la propiedad o la mecánica. Los motores me resultan un arcano. Soy incapaz, aunque me gustaría, de levantar el capó y con la cara tiznada de grasa pronunciar con expresión adusta frases tipo “guau, vaya árbol de levas” o “lo que imaginaba, la culata”. No entiendo porqué eso da a veces tanto resultado con las chicas como Rilke.

Decía que no me seducen los automóviles como posesión mundana o por su tecnología. Pero los coches y la historia, los coches y la aventura, los coches y el corazón, eso es otra cosa. Están con nosotros desde el Scalectrix, Chitty Chitty Bang Bang y la vetusta cafetera de Pierre Nodoyuna: el Seat 127 prestado de los primeros escarceos amorosos serios (?), el coche fantástico (que no es el mismo), los taxis Renault parisinos que salvaron la batalla del Marne transportando a la 7ª división de Infantería, el Citroën C4 de la Croisière Jaune (Beirut-Pekín), los Ford que conquistaron duna a duna el desierto líbico, el Studebaker en el que Kenneth Anderson transportaba las pieles de sus tigres y panteras devoradores de hombres cazados en Andhra Pradesh y Karnataka, los Chevrolet artillados del Long Range Desert Group… Sigue leyendo

Malaspina: Una odisea enterrada por un borbón

Un dibujo de la época de las corbetas 'Descubierta' y 'Atrevida', en una isla filipina.

MANUEL ANSEDE MADRID 25/07/2010

Dos semanas antes, el pueblo de París, tras tomar la fortaleza de la Bastilla, había cortado la cabeza al preboste de los mercaderes de la ciudad, Jacques de Flesselles, una especie de alcalde, y la había paseado clavada en una pica por las calles de la capital gala. Acababa de estallar la Revolución Francesa y con ella la reivindicación de un Estado de derecho a través del paseíllo por la guillotina de Luis XVI y el resto de la carcunda del Antiguo Régimen. En este contexto internacional, el jueves 30 de julio de 1789, zarparon del puerto de Cádiz las corbetas DescubiertaAtrevida con una insólita tripulación compuesta por buscavidas, militares, naturalistas, pintores, astrónomos y cartógrafos. Eran dos ciudades flotantes, habitadas por gente del norte porque los oficiales temían que los andaluces, más flojos y alegres, a su juicio, desertaran a la primera de cambio.

El jefe de la expedición, el capitán de fragata Alejandro Malaspina (Mulazzo, 1754-Pontremoli, 1810), se había propuesto completar la vuelta al mundo para “dar una idea más completa del globo en general y del hombre que lo habita”. Era la mayor aventura científica de la historia de España. Hoy ignorada fuera de los despachos de los estudiosos, la conocida como expedición Malaspina tuvo todos los ingredientes de una buena novela: aventura, hambre, espionaje, intrigas, destierros, muertes, ideales y, finalmente, tras cinco años de viaje por América, Asia y Oceanía, el olvido. Sigue leyendo

Un viaje a las raíces del silencio

'Please play, or the mother, the father or the family' ( 1989), escultura del compositor John Cage.

LÍDIA PENELO BARCELONA 20/07/2010

El silencio puede llegar a ser insoportable para los amantes de la incontinencia verbal. Si ese es el caso, No sufrir compañía. Escritos místicos sobre el silencio (Acantilado) puede resultar una lectura de las que molestan. En este libro, el musicólogo y ensayista Ramón Andrés (Pamplona, 1955) ha compilado textos alrededor de “algo más que la interrupción del sonido” de veinte autores místicos, entre los que se encuentran Juan de la Cruz y Teresa de Jesús, pero también otros menos conocidos como Francisco de Osuna y Alonso de Orozco, a los que ha rescatado del olvido.

“Algunos fragmentos no tienen ni edición moderna. Los he sacado de las bibliotecas, siempre estoy en ellas buscando. Un autor te lleva a otro y así he encontrado libros del siglo XVI, que desde entonces a lo mejor se han abierto tres veces, y esto me gusta muchísimo”, detalla Andrés con la sonrisa serena que le caracteriza.

Cuenta que el pensamiento radical es lo que une a Miguel de Molinos, San Juan de la Cruz o Francisco de Osuna: “Estos místicos eran muy extremos y estaban muy mal vistos por la Inquisición y por la Iglesia, porque se les acusaba de protestantes. Eran pensadores que incomodaban, y en aquellos momentos de contrarreforma estaban apartados”. Sigue leyendo

Ezra Pound: santo laico, poeta loco

GETTY IMAGES KEYSTONE | Ezra Pound (Hailey, Idaho, 1885-Venecia, 1972), fotografiado en Rapallo (Italia).

MANUEL VICENT 24/07/2010

La mezcla de un santo laico y de un poeta loco da como resultado un profeta. Hubo uno que se llamó Ezra Pound. Nació por casualidad el 30 de octubre de 1885 en el poblado perdido de Hailey, en Idaho, profundo Oeste de Norteamérica, donde su padre fue a inspeccionar una mina de oro de su propiedad, pero a los seis meses lo devolvieron a Nueva York y allí paseó la adolescencia como un perro urbano sin collar ni gloria alguna. Se licenció en lenguas románicas por la Universidad de Pensilvania. Fue maestro de escuela, recusado muy pronto por raro. Tuvo una primera novia, Mary Moore, que un día le preguntó por su casa. Ezra contestó que su casa era solo su mochila y cargó con ella. Cuando su madre, Isabel Weston, abandonada por el marido, se recluyó en un asilo, el poeta, con 20 años, cogió los bártulos y se fue a Inglaterra en busca de los escritores y otros colegas que admiraba, Joyce, D. H. Lawrence, Eliot, Yeats, y compartió con ellos la admiración con la emulación, alimentado solo con patatas. Desde el principio demostró que su audacia literaria carecía de límites. Yeats le entregó unos poemas para que los mandara a la revista Poetry de Chicago y el joven discípulo se permitió corregirle algunos versos de propia mano antes de ponerlos en el correo. Después del ataque de cólera, Yeats admitió que las correcciones habían mejorado el original y añadió: “Ezra tiene una naturaleza áspera y testaruda, y siempre está hiriendo los sentimientos de las personas, pero creo que es un genio”. Sigue leyendo

La odisea secreta de Carl Jung

Ilustración de El Libro Rojo, de Carl Jung, publicado por Norton & Company.

ANDREA AGUILAR 24/07/2010

El misterioso manuscrito de El Libro Rojo, que el autor no quiso incluir en sus Obras completas, fue publicado el año pasado en Estados Unidos y en Alemania. Ahora está en marcha la edición facsímil en español de la “biblia del subconsciente”

El Libro Rojo ha sido un mito entre los entendidos, un secreto guardado bajo llave en la caja fuerte de un banco suizo hasta el pasado otoño. Su autor, Carl Jung (1875-1961), uno de los padres de la psicología moderna, pasó 16 años entregado a un proyecto “secreto” y paralelo a su trabajo como psiquiatra. Años después de haber planteado abiertamente sus divergencias con Freud, una crisis personal le llevó a emprender un viaje interior que plasmó con esmero en un gran volumen encuadernado en piel roja, el llamado Libro Rojo. En las primeras páginas de la misteriosa obra escribe: “En ese momento, el año 40 de mi vida, había alcanzado todo lo que un hombre puede desear en su vida”. Los honores, el conocimiento, la familia y el bienestar no eran suficiente. Jung decidió buscar su alma. “Tuve que aceptar que lo que había calificado previamente como mi alma era un sistema muerto”. Sigue leyendo

El arte de meditar a 120 por hora

Pirsig vive recluido y no concede entrevistas.

Pirsig vive recluido y no concede entrevistas/CARLOS PRIETO

CARLOS PRIETO MADRID 21/07/2010

Dicen de Robert M. Pirsig (Minneapolis, 1926) que es el autor del libro de filosofía más vendido de todos los tiempos. Pero la cifra que ha llevado a Zen o el arte del mantenimiento de la motocicletaa aparecer en el Libro Guinness no son los cuatro millones de ejemplares despachados en todo el mundo, sino las 121 editoriales que lo rechazaron antes de su publicación en 1974. Y se convirtió en uno de los textos más citados de la ola contracultural. En defensa de esos editores hay que decir que había que ser un auténtico iluminado para vaticinar el éxito masivo del libro (¿novela? ¿ensayo?).

Como muchos otros textos clásicos de la era lisérgica (Miedo y asco en Las VegasLa pesca de la trucha en América) no es sencillo explicar de qué va Zen…, editado por Sexto Piso tras años descatalogado en España. En principio, Pirsig noveló un viaje en moto junto a su hijo por las carreteras secundarias de EEUU, como si quisiera seguir el rastro de los hippies: vuelta a la naturaleza y huida de la civilización capitalista. Pero llegó mucho más allá gracias a su capacidad para zambullirse en su mente mientras circulaba por las vías muertas y el paisaje se movía a todo gas. “No es mucha la conversación que puedes mantener en una moto. Te pasas el tiempo percibiendo cosas y meditando sobre ellas. Pensando relajada y profundamente sin que te metan prisa y sin sentir que estás perdiendo el tiempo”, escribió. Sigue leyendo