Archive for the ‘ Literatura ’ Category

Dalí y Lorca en el corazón de las vanguardias

"Putrefacto" es calificativo crítico y despectivo contra los tradicionalistas y académicos.

PEIO H. RIAÑO MADRID 23/09/2010

“¿Qué haces? ¿Trabajas? No dejes de escribirme, tú, el único hombre interesante que he conocido. […] Recuerdos a los tuyos y tú un gran abrazo de tu Dalí”. En 1925 Dalí todavía trataba con cuidado sus formas cuando escribía a Lorca. Se habían conocido a principios de 1923 en la Residencia de Estudiantes y compartían experiencias artísticas por carta.

“Tu poesía cae de lleno dentro de la tradicional, en ella advierto la sustancia poética más gorda que ha existido [] Tu poesía está ligada de pies y brazos a la poesía vieja. Tú quizá creerás atrevidas ciertas imágenes, o encontrarás una dosis crecida de irracionalidad en tus cosas, pero yo puedo decirte que tu poesía se mueve dentro de la ilustración de los lugares comunes”, escribe cruel el pintor al poeta en 1928.

Apenas han pasado cinco años y todo se ha venido abajo. La amistad, la complicidad y el intercambio de ideas ha tocado fondo. La amistad entre Salvador Dalí y Federico García Lorca es tan irreconciliable como sus propuestas artísticas. Sigue leyendo

El refinado ingeniero que fusilaba novelas

Fabio Filipuzzi ha provocado un gran revuelo en el mundo editorial italiano

MIGUEL MORA 26/09/2010

Tras el inventor de entrevistas Tommaso Debenedetti, Italia no ha tardado en aportar a la historia de la literatura a su novelista y ensayista imaginario. Se trata de un ingeniero y escritor de Udine, norte del país. Su nombre es Fabio Filipuzzi y ha publicado con su firma nada menos que seis libros entre 2006 y 2010. Tan copiosa producción presentaba leves defectos. Era una copia integral de obras ajenas. Un plagio entero y verdadero.

En esos cuatro años de febril actividad, Filipuzzi, un friulano que según muestra su foto tiene la frente despejada, un aspecto agradable y unos 45 años, entregó a la imprenta tres novelas y tres ensayos. De la ficción, apenas algunas líneas fueron escritas por él mismo. La primera novela, La parola smarrita (La palabra perdida), es una fotocopia, salvo por las primeras frases y algunos nombres propios cambiados, de la traducción al italiano de La tarde de un escritor, un conocido libro de Peter Handke. Sigue leyendo

El fin del mantel

El almuerzo sobre la yerba /Manet (1863)

VICENTE VERDÚ 25/09/2010

Lévi-Strauss relata un mito africano en que hacer de comer se asimila a hacer el amor, con una correspondencia semántica, término a término, en que “las piedras del hogar son las nalgas, la marmita es la vagina, el cucharón, el pene”.

Sin llevar las cosas tan lejos, la relación entre la mesa y la cama y la interrelación de numerosas expresiones correspondientes al hambre, la gula y la lujuria (“te comería”, “devórame”, “hambre de ti”, etcétera) ponen a las claras el cruce simbólico entre las plataformas de la cama y de la mesa y entre la sábana y el mantel.

En ambas máquinas del hogar el placer se dispone sobre una superficie plana, un tálamo patente, donde se hacen más explícitos los objetos que se desean y en donde el deseo, sobre el mantel o sobre las sábanas, deja sus marcas, sus máculas y pringues de una consistencia y color cercanos. Sigue leyendo

Por qué queremos a Chéjov

Anton Chéjov y Olga Knipper

ELVIRA LINDO 21/08/2010

El último adiós a Chéjov estuvo marcado por un quiebro cómico. Su cuerpo inerte, procedente de un balneario alemán, entraba en la estación de Moscú en un vagón de ostras. Aquellos que le esperaban se equivocaron de muerto y se unieron a la comitiva que honraba a un general, con orquesta incluida. Su amigo, el escritor Máximo Gorki, lamentó que aquella anécdota tragicómica rubricara la vida de quien tanto había huido de la vulgaridad. Cierto, pero también lo es que la melancolía chejoviana está impregnada de ese humor con el que empezó a ganarse la vida, escribiendo historietas cómicas bajo el seudónimo de Antosha Chejonte. Él reivindicó la ironía tanto en los cuentos posteriores como en su teatro, luchando porque los actores interpretaran sin énfasis y sin olvidar que un aliento de comicidad vibra, como en la vida, por debajo de la tragedia. Chéjov no quiso verse nunca a sí mismo en el papel del muerto, sino en el del hombre que observa la comitiva fúnebre y reflexiona: “Mientras a ti te llevan al cementerio, yo me iré a desayunar”. Un tozudo apego a la vida en quien estuvo esquivando el destino fatal de los tuberculosos durante un tercio de la suya. Sigue leyendo

Pistolas y mares

Pistola CARMEN SECANELLA | Chéjov dijo que si aparece una pistola al principio de una trama tiene que ser para que al final alguien la dispare.

LUIS MAGRINYÀ 21/08/2010

Leí La estepa por recomendación -una entre tantas- de su grandísimo traductor Víctor Gallego: esta extraña road story rusa, en la que un niño de nueve años recorre en calesa el largo camino de su pueblo a la ciudad donde ingresará en el instituto, fue un hito en la carrera de su autor y Víctor insistía en que era como el epítome de lo chejoviano. A mí me dejó intrigado. La historia termina con el niño instalado ya en su paradero, acogiendo “con lágrimas esa vida nueva y desconocida” sobre la que el narrador se pregunta textualmente: “¿Qué le depararía?”. Esta pregunta es la última frase del relato pero de algún modo -de un modo muy chejoviano- se resiste a ser su final. Con ella, proyectando la narración hacia lo que aún tiene que ocurrir, el autor parece dejarnos claro que lo que ha contado es sólo un fragmento, que una narración no puede aspirar a describir la vida en su totalidad más que señalando, precisamente, la imposibilidad de hacerlo.

Se sabe que Chéjov dijo en varias ocasiones -refiriéndose sobre todo al teatro- que si aparece una pistola al principio de una trama tiene que ser para que al final alguien la dispare. Esta pistola -“la pistola de Chéjov”- ha llegado a dar nombre a una figura literaria que antes se conocía como “anticipación”, y se ha difundido, paradójicamente, como consigna de cierto tipo de construcción narrativa -economía, funcionalidad, previsión y control dramático- que los lectores de Chéjov probablemente no identifiquemos demasiado con él. Sigue leyendo

Desafío a Frabetti

Steve McCurry/Agencia Magnum

MANUEL LOZANO LEYVA

* Catedrático de Física atómica, molecular y nuclear en la Universidad de Sevilla

Las matemáticas en India, como en algunas otras culturas, se desarrollaron al socaire de la astronomía, y ésta y la astrología aún estaban tan imbricadas que se complementaban. Uno de los matemáticos más sobresalientes de la antigüedad fue Bhaskara II también conocido como el maestro y el sabio. Había nacido en 1114. Su obra está recogida en tres libros fascinantes: Lilavati, Bijaganita y Siddanta Siromani. Tan apreciado y famoso era Bhaskara que hasta Fyzi, el gran poeta de la corte del emperador Akhar, dejó poemas y escritos dedicados a él. En uno cuenta que Lilavati era la hija del matemático y la razón por la que tituló su obra principal con su nombre.

Cuando nació su hija, Bhaskara consultó sobre su futuro a sus amigos astrólogos. Todos vaticinaron que jamás se casaría. Sólo uno entrevió en su horóscopo una posibilidad. Sigue leyendo

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