Archive for the ‘ Radio ’ Category

El juego machista

Santiago Segura caracterizado como Torrente./ Al parecer todo un ejemplo de maneras a imitar

NICOLE THIBON

Periodista

Las palabras dicen la realidad, la conforman pero a veces la encierran. Esto es un juego. Primero, se exponen una serie de frases y, a continuación, nombres de autores. El lector ha de atribuir a cada uno la suya.
Ella tiene “cara de película porno”.
“Ha engordado” y “está admirablemente culonzuela, respingona”.
Es “una de las cuatro españolas que más me ponen”; “tampoco me importaría jugar un rato con la otra (me conformaría con lo que su apellido sugiere)”.
“Una chica preparadísima, hábil, discreta, que va a repartir condones a diestro y siniestro por donde quiera que vaya y que va a ser la alegría de la huerta”.
“Cada vez que la [sic] veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí”.
“A mis hijos tú no los vas a educar, y menos en cuestiones de pitología. Porque lo que tú piensas sobre el sexo me da asco. ¿Te enteras de una maldita vez? Asco. Me da, y nos da (a miles de españoles), un asco gigantesco”.
“Es la feminazi perfecta”.
Un “Batallón de Modistillas Ministeriales”.
“Aceptamos a la del bombo como animal de compañía”.
“Modistilla de la Igualdad”… “Guarra, puerca, zorra repugnante, que fabrica degenerados”.
“Unas focas desechos de tienta que pasan junto a nosotros vestidas con pantalón pirata, lorzas al aire y camiseta sudada”.
“Se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente
–¿acaso no se mata a los caballos?–, abatirla de un escopetazo”. Sigue leyendo

La piedra rosetta del jazz

William Savory.-

CHEMA GARCÍA MARTÍNEZ – Madrid – 19/08/2010

En los mentideros del jazz no paraba de hablarse de ella aunque nadie había podido verificar su existencia. La Colección Savory constituía una de esas leyendas románticas que alimentan los sueños húmedos del aficionado. Un verdadero tesoro escondido de grabaciones inéditas procedentes de la edad dorada del género. Lo nunca escuchado de los más grandes: de Louis Armstrong a Billie Holiday o Count Basie. Durante décadas, el autor de las grabaciones, un oscuro y excéntrico ingeniero de grabación llamado William Savory, impidió celosamente el acceso a las mismas con muy pocas excepciones. Hasta ahora.

El National Jazz Museum, en Harlem (Nueva York), ha anunciado la adquisición de la colección, compuesta por 975 discos de aluminio y vinilo. Las grabaciones, todas inéditas, fueron hechas por Savory a partir de retransmisiones radiofónicas, entre los años 1935 y 1941. Su calidad técnica, se asegura, es excepcional para la época.

Los discos registrados por Savory permiten escuchar a los grandes iconos de la era del swing a sus anchas y sin las limitaciones de tiempo que imponían los discos de 78 revoluciones por minuto. Entre los artistas representados, se hallan los más grandes directores de orquesta -Count Basie, Lionel Hampton, Artie Shaw o Benny Goodman- y solistas: Lester Young, Fats Waller… Al margen del jazz, la colección incluye grabaciones en directo de Arturo Toscanini y Eugene Ormandy y alocuciones a cargo de Franklin D. Roosevelt, el papa Pío XII y James Joyce. Sigue leyendo

Periodismo, ideología

Carlos Mendo en la delegación de EL PAÍS en Washington

JOSÉ MARÍA IZQUIERDO 25/08/2010

Una persona con una clara carga ideológica, ¿puede ser un periodista objetivo? Un señor o una señora que se reclamen de derechas o de izquierdas y que acepten sin remilgos tal catalogación, que estén dispuestos a defender, incluso con vehemencia, su catálogo de ideas y valores ¿pueden ser buenos periodistas? ¿O es que acaso solo se puede ser buen profesional si se renuncia a pensar, a creer en unos u otros modelos de sociedad? ¿Hay que tener una cabeza sin contenido, un cerebro sin circunvoluciones, un libro sin letras para ejercer el buen periodismo? Es más: ¿puede ser buen periodista quien carece de ideas, quien desprecia los pesos y medidas de la justicia, de la equidad, de la convivencia?

Carlos Mendo era un señor de derechas y más de derechas que se iba haciendo según cumplía años… y un periodista de primera, un lujo para esta profesión, un ejemplo a imitar, un espejo en el que mirarse. Mendo lo fue todo en una profesión que mamó y que ejerció desde muy joven. Sigue leyendo

‘El orgullo empieza en la entradilla’

Fotografía datada en junio de 1997 del periodista Carlos Mendo.- ULY MARTÍN

JUAN CRUZ 23/08/2010

Para todos nosotros, de cualquier edad, Carlos Mendo era un veterano. Había estado en mil batallas, y si lo dejabas te las contaba una a una, con todas sus circunstancias, con su parafernalia de datos. Todo de memoria. Sus batallas fueron las del periodismo; hizo excursiones en otros ámbitos, políticos o parapolíticos, pero siempre volvía con el equipo de periodista en la cabeza. Y fue periodista siempre, mientras respiró. Y este lunes dejó de respirar.

Todos tenemos nuestra historia de Mendo, desde aquel Mendo al que conocimos, con Fraga Iribarne, en la Embajada de Londres, hasta el Mendo que ahora decía en la radio lo que le daba la gana, y que escribía en EL PAÍS sus análisis de política internacional, donde estaba el Mendo en el que confluían su pasión y su historia, que era la de un hombre cargado con las contradicciones de su tiempo.

Este Mendo, mucho más metido en las turbinas de la ideología, era un Mendo de escaparate; en realidad, él se consideraba un hombre de agencia, un tipo que veía las cosas y las contaba con una urgencia ilustrada, la urgencia del que sabe que una noticia no depende del periodista, sino de la realidad. Y o cuentas bien la realidad, sujeto, verbo y predicado, o estás anulado como periodista. Eres, acaso, un hombre brillante, un ideólogo, un columnista; pero no eres verdaderamente un periodista como aquellos a los que Mendo nos leía sus entradillas. Sigue leyendo

RNE prescinde del mítico ‘El Ambigú’ tras 18 años

Diego A. Manrique. Periodista

PATRICIA M. LICERAS – Madrid – 29/07/2010

El programa El Ambigú, que desde hace 18 años emitía Radio 3, dejó de sonar ayer. RNE ha decidido prescindir del veterano espacio y de su director, el periodista musical Diego A. Manrique.

Fuentes de RTVE señalaron que la salida del locutor se debe a un “reajuste del organigrama” de RNE y que “la dirección le ofreció seguir realizando el programa, lo que él rechazó”. Según el periodista, “todo fue tan marciano que no puedo explicarlo. Sigue leyendo