Posts Tagged ‘ John Ford ’

El talento nunca es secundario

Walter Brennan

Ace Cinema | Walter Brennan, en Río Bravo (1959), de Howard Hawks.

CARLOS BOYERO 23/10/2010

Una extensa nómina de intérpretes está en posesión de la capacidad de meterse en la piel y e la cabeza de sus personajes sin impostura ni afectación, otorgándoles vida y complejidad aunque siempre les toque estar en segundo plano

La defunción de esos actores y actrices etiquetados con el engañoso e injusto término de secundarios suele ocupar el espacio de una necrológica breve, a veces sin firma o redactada con tono aséptico, con la sensación de haber recurrido no a la agradecida memoria sino a la hemeroteca. Puede ocurrir que al llevar demasiado tiempo sin ver y oír en el cine rostros y voces que te resultan entrañablemente familiares, alguien te revele que ya se fueron de este mundo. Y tú, que les has admirado y querido, sin enterarte, porque su desaparición no tiene categoría de noticia trascendente.

Por ello, sorprende gratamente el despliegue informativo que ha ocupado la muerte de Manuel Alexandre. Sigue leyendo

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En el agujero negro del horror

Cincuenta años después, ‘Psicosis’ muestra el camino que debería haber seguido el cine comercial para cautivar la atención del espectador. El abrumador dominio visual de Hitchcock no tiene herederos

JESÚS MOTA 28/08/2010

Psicosis (Psycho, 1960) es un agujero negro de alta densidad narrativa. Desde el momento en que la cámara entra (¿subrepticiamente?) por la ventana del pequeño apartamento en el que retozan Marion Crane (Janet Leigh armada con un sujetador acorazado) y Sam Loomis (John Gavin, con el torso desnudo; la comparación de atuendos entre Marion y Sam ya asombró al crítico Jean Douchet) el espectador queda invitado a ejercer como voyeur de acontecimientos hipnóticos. Pocos rechazan esa invitación y pocos se resisten a la inmersión plena en las imágenes. La fuerza de la atracción que arrastra al espectador procede de un vórtice endiablado: ha sido convocado como observador privilegiado, los magnificados detalles hiperrealistas (las gafas de sol del policía de carreteras, la cortina de lluvia sobre el automóvil de Marion, el motel trivial con la casa gótica de la colina) le obnubilan y se le conduce (o manipula) mediante señuelos, cebos y trampas. Psicosis esculpió para siempre la fama de embaucador (del espectador, se entiende) de su director.

“La lógica es aburrida”, repetía Hitchcock a todo el que quería escucharle. Basta seguir su explicación de Psicosis (parcial, displicente) para caer en la cuenta de que su lógica es la de la manipulación, que sí resulta divertida. Sigue leyendo

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