Posts Tagged ‘ Lorca ’

Cien años en la colina de los chopos

Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno
Ortega y Gasset
Ortega y Gasset
Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS – Madrid – 03/10/2010

A los jóvenes que vivían en la Residencia de Estudiantes les llegaba el aviso de la hora de comer con el sonido de un gong. La imagen de Casimira (la jefa de la cocina) golpeando el exótico instrumento la recoge el documental Hablaremos de esto dentro de cien años, que con guión de Juan Pérez de Ayala, música de Juan Manuel Artero y dirección de Rafael Zarza conmemora el centenario de uno de los símbolos pedagógicos más singulares y legendarios de la historia de España. Uno de los jóvenes residentes, el músico Jesús Bal y Gay, escribió entonces: “Eso de que nos convocara a comer no con la algarabía festiva de una campana ni con la incisiva impertinencia de un timbre, sino con un gong, sonoridad grave velada, pero que se oía de lejos y daba profundidad al jardín y temblor al aire, era un rasgo revelador de la ética y la estética que animaban la casa”.

La estética como una forma de ética, la alegría, el amor y la libertad como una responsabilidad, la rebeldía como una disciplina… Por la Residencia de Estudiantes pasaron poetas, pintores y el circo más pequeño del mundo, presentado por Alexander Calder en 1933.

El 1 de octubre de 1910 se abrió la primera Residencia de Estudiantes que, tres años después, se instalaba definitivamente (y ahí sigue) en unos terrenos que pertenecían al Ministerio de Instrucción Pública. Sigue leyendo

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La maleta del tiempo

 

 

Chim (David Seymour), Federico Garcia Lorca, Madrid, 1936

 

ANTONIO MUÑOZ MOLINA 09/10/2010

Me habían dejado solo en una gran habitación que tenía algo de almacén y de archivo, con una mesa muy larga en el centro, con lámparas bajas que difundían una luz de clínica. Ahora no estoy seguro de si había alguna ventana, pero el caso es que no recuerdo haberme asomado a una. La habitación estaba en el piso catorce o quince de una torre de la Sexta Avenida, muy cerca del tráfico de la Calle 42, agravado aquella mañana por esa mezcla vengativa de lluvia helada y viento que se abate sobre Nueva York algunos días de invierno. Pero en mi recuerdo de la habitación hay un silencio de cripta o cámara de seguridad que se confirmó cuando una secretaria se me acercó calladamente por detrás para pedirme que leyera y firmara una declaración de confidencialidad, uno de esos meticulosos documentos legales a los que hay tanta afición en Estados Unidos. Me comprometía a no sacar nada del archivo sin autorización expresa y a no difundir nada de lo que encontrara en él sin acuerdo previo con la institución que me había invitado. Leí por encima, más que nada por no dar una impresión de falta de seriedad a la secretaria, y firmé con mi descuido español, con prisa, para seguir volcado sobre las fundas de plástico de los archivadores en los que estaba viendo, en tiras de contactos, las más de cuatro mil fotos de la llamada maleta mexicana de Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour, Chim. Sigue leyendo

Teoría del ‘friki’

Foto: Steve Schofield

JAVIER CERCAS 15/09/2010

Escritor.

Qué es un friki? La Real Academia no se ha pronunciado todavía al respecto, pero Wikipedia sostiene que un friki es un tipo raro, de comportamiento o apariencia inusual, que vive obsesionado por asuntos como la ciencia-ficción, los videojuegos, los cómics o la informática, y que a menudo persigue llamar la atención con indumentarias y comportamientos anómalos; asimismo sostiene que, a causa de su extravagancia y sus gustos, la gente de provecho considera al friki un tipo inmaduro, si no infantil.

La definición me parece pobre, además de lamentablemente restrictiva. No digo que no sean frikis los tipos que cada 25 de mayo salen a celebrar el Día del Orgullo Friki disfrazados de personajes de La guerra de las galaxias, ni siquiera los tipos que, vestidos con tangas de color fucsia, persiguen a los ciclistas del Tour de Francia por las cumbres de los Alpes; solo digo que, aunque yo particularmente sienta una simpatía infinita por esas manifestaciones de frikismo, se trata de manifestaciones veniales, inofensivas, poco serias. Sigue leyendo

Nuestro conflictivo siglo XX

Sigue mirando...

Casi tres años después de la muerte de Franco, en febrero de 1978, un fortuito incendio en el Pazo de Meirás obligó a la Guardia Civil a descolgar los penúltimos vestigios de la iconografía franquista. Xosé Castro, La Voz de Galicia

JOSÉ ÁLVAREZ JUNCO 16/09/2010

Catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid

Para describir el mundo académico no hay metáfora más engañosa que la de la torre de marfil. Porque debates aparentemente teóricos entrañan con frecuencia riesgos muy reales. Esto lo han sabido de sobra, por ejemplo, en la España de los últimos 30 años, quienes intentaban plantear en términos racionales el tema del nacionalismo ante ambientes nacionalistas; sus palabras podían terminar en amenazas físicas, rupturas de viejas amistades u ostracismo. La tensión, últimamente, se concentra alrededor de la llamada “memoria histórica”. Escribir sobre la República, la Guerra Civil, el franquismo o la Transición, es algo que uno no debe hacer sin palparse antes la ropa. Porque puede muy bien ocurrir que termine siendo declarado traidor a alguna causa sagrada.

Viene todo esto al caso del libro recién publicado Hoy no es ayer, firmado por Santos Juliá. Como dice su subtítulo, es un conjunto de ensayos sobre la España del siglo XX. Pero no es, como uno sospecharía de una recopilación de este tipo, una amalgama de escritos dispersos, escasamente relacionados entre sí. Por el contrario, lo que destaca en el volumen es su coherencia. Hay una tesis central, compleja, que recorre todas sus páginas y que cada uno de los artículos reformula y desarrolla con notable concordancia con el anterior. Sigue leyendo

¿Hubo jazz en la Guerra Civil?

Diario ABC de Madrid (27 de Agosto de 1936)

DIEGO A. MANRIQUE 06/09/2010

Seguramente, ya conocen las novelas de espionaje del neoyorquino Alan Furst. Este verano se tradujo la primera de la serie, Soldados de la noche, que deja mal cuerpo entre los lectores españoles por sus enormes patinazos históricos. Una parte transcurre durante los primeros meses de nuestra Guerra Civil y Furst parece creer que Burgos se mantuvo leal a la República o que el POUM era anarquista.

Furst destaca un detalle de la vida cotidiana en el Madrid sitiado que también chirría. Aparentemente, se emitía un programa de jazz hot, dedicado a “los bravos luchadores”. En el texto original, el locutor usaba un español macarrónico que multiplicaba las dudas. Aparte, presentaba un disco todavía no grabado en 1936 (In a sentimental mood, de Django Reinhardt) o un blues de Bessie Smith, vocalista entonces poco conocida fuera de la minoría afroamericana en Estados Unidos. Sigue leyendo

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